Tras los pedidos de exigencia de este sector, las autoridades de apoco resuelven su situación de inseguridad en la cárcel.

Hace pocas semanas los trabajadores de la salud que prestan sus servicios en el Centro de Privación de Libertad (CPL), pidieron de modo público que se les asigne mayor seguridad.

El pedido fue solicitado directamente al representante del Ejecutivo en la provincia, se pidió que la atención que brindan los trabajadores de la salud ya no sea en los dispensarios  médicos dentro de los pabellones.

De acuerdo a Freddy Iza, uno de los médicos que trabaja en el CPL, actualmente están prestando sus servicios en un sitio específico fuera de los dispensarios. Con ello ya no es necesario ingresar a los pabellones, lo cual les dio mayor seguridad.

Actualmente esperan que se concreten otros de los pedidos para es lograr que el personal de la salud que presta sus servicios en la provincia, también ingrese a la cárcel y se pueda rotar. De ese modo no serán los mismos profesionales los que estén trabajando en un sitio considerado de riesgo tras los amotinamientos ocurridos entre julio y agosto de este año.

“Sabemos que el proceso está avanzando, esperamos que en los próximos días o semanas se concrete esta situación”, aseguró Iza, quien además dio a conocer que se reunieron con Fausto Cobo, director de la SNAI, con quien habrían conversado sobre la posibilidad de construir un dispensario médico permanente fuera de los pabellones.

Mientras tanto los aproximadamente 20 profesionales de la salud, permanecen con relativa tranquilidad, según Iza.

Uno de los médicos que prefirió mantener su nombre en reserva comentó que tras los episodios de amotinamientos y muerte en la cárcel, el nerviosismo es inevitable cuando ingresan al Centro de Privación de Libertad. Esperan que pronto se concreten más acuerdos en beneficio de este sector.