El reloj marca el paso inexorable del tiempo y el flamante gobierno -encabezado por el señor Guillermo Lasso- ha empezado a implementar sus ambiciosas propuestas, que despiertan mucha expectativa en el pueblo ecuatoriano, agobiado por 14 meses de pandemia y sus devastadoras consecuencias en la economía nacional. El nombramiento de gobernadores marca el inicio de la gestión provincial. Cotopaxi estará a cargo de Oswaldo Coronel, un militante fundador del movimiento CREO, que tiene muchos deseos de servir a su provincia natal y cumplir lo ofrecido en las campañas que ha intervenido, especialmente la triunfadora para Presidente.

El primer objetivo propuesto por el Presidente es el programa 9/100 para vacunar a nueve millones de habitantes en los primeros 100 días de administración. Paralelamente, el Ministro de Industrias ha planteado un plan emergente para trabajar en la ‘competitividad y productividad’ totalmente relegadas desde la dolarización, dentro de los mismos 100 días. Debemos reactivar el aparato productivo lo antes posible, para recuperar la generación de empleo que hemos perdido y devolver la capacidad adquisitiva de los consumidores. En estas circunstancias, es pertinente plantear un PROYECTO PROVINCIA que establezca objetivos claros de mediano y largo plazo para abrir oportunidades para el 70% de ciudadanos en edad de trabajar que no tienen un empleo adecuado. Podemos esbozar algunos sectores estratégicos.

Los RECURSOS HÍDRICOS deben ser objeto de planificación y racionalización para dinamizar la producción agro-ganadera. Empezando por el Proyecto Multipropósito Chalupas, que cuenta con estudios definitivos gracias a una inversión superior a siete millones de dólares y es susceptible de ejecución por medio de alianzas público-privadas. Esta inversión garantizaría agua para regadío de 19 000 hectáreas de suelos productivos con la consiguiente generación de empleo. Además, deberíamos priorizar el embalsamiento de toda fuente de agua para optimizar su utilización.

Los RECURSOS MINEROS NO METÁLICOS deben ser mejor aprovechados para dinamizar la cadena de la construcción que nace desde las entrañas del coloso, pues toda la zona circundante del Cotopaxi es rica en depósitos milenarios de materiales de distinta clase, como calizas, chasqui, arena, cascajo, piedra pómez, etc., que se transforman en productos intermedios para la construcción como bloques, cemento, azulejos o materiales pétreos, generando puestos de trabajo, dinamizando el sector de fabricantes de bloques, transporte, comercio, construcción y muchos otros.

Los RECURSOS ENERGÉTICOS en Cotopaxi son vastos. Disponemos de energía solar, volcánica, hidráulica y eólica, que pueden ser transformadas en bienes de consumo o energía eléctrica para exportar a otras provincias, generando empleo.

Los RECURSOS NATURALES Y CULTURALES que adornan nuestro entorno son la base sólida para construir un proyecto ambicioso de turismo, inclusive enriquecido con la unión de las provincias centrales para promover un “destino turístico” que aproveche de mejor manera la gran afluencia de visitantes de todo el mundo que llegan hasta los glaciares de nuestra provincia y la laguna del Quilotoa, pero no son conquistados para visitar los hermosos parajes escondidos que pueden activar la economía popular a largo plazo.

La capacidad de trabajo en el SECTOR ARTESANAL puede ser canalizada para ofrecer productos que demandan otros mercados en el mundo entero, que sumados a creatividad, innovación, tecnología y organización, pueden emerger como un nuevo sector generador de oportunidades en el mediano y largo plazo. Todo esto y mucho más puede constituir la base de un proyecto para Cotopaxi, que comprometa el apoyo de gobernantes y gobernados, para apostarle a un futuro sostenible y sustentable en beneficio de su población. La sociedad civil debe discutir estas alternativas y definir la hoja de ruta hacia mejores días para nuestra Patria chica, empezando AHORA con el apoyo del presidente Lasso.

¡CONSTRUYAMOS EL PROYECTO! (O)