Jenny Guamán, psicóloga clínica y psicoterapeuta.

Se aproxima el 31 de diciembre y comienza esos momentos de reflexión donde la gente valora si el año ha valido la pena o qué metas se pretende conseguir en el nuevo año. La intención es hacer una revisión de esto, pero no desde la queja ni desde la carencia, sino tomar de los errores como un aprendizaje y utilizar todo lo que pasó en este año para el nuevo ciclo y poder llevar a cabo los proyectos que pueden darse en diferentes sentidos sea:  personal, laboral o académico.

Hay algo que es definitivo y permanente: El cambio. El Inicio y el fin de varios aspectos de la vida como: relaciones, trabajo, proyectos, etc. Desde nuestras faltas muchas veces nos cuesta mucho trabajo aceptar estos cambios por eso no es tan fácil cerrar ciclos”. En estas fechas aparece mucho la frustración que es una emoción intensa que puede llegar a bloquear la conducta del hacer de las personas, explicó Jenny Guamán, psicóloga clínica.  

Este viernes 20 de diciembre, de 17:30 a 20:00, en el Centro Psicológico Integral Latacunga Mashkina, ubicado en el barrio Rumipamba en la calle Remigio Romero y Cordero, se llevará a cabo el taller vivencial Cerrando Ciclos. A decir de la profesional, se dará herramientas fundamentales para comprender desde un enfoque muchas más “sano lo que quieres para dejar ir lo que la vida te indica que hay que soltar, cerrar y abrirse a lo nuevo”.

En una ficha cuyo nombre es “libretín de agradecimiento” se pedirá a los participantes que a la vida o si tiene creencias de tipo espiritual o religiosas puedan agradecer, porque cuestan mucho con estas partes. “Más nos conectamos con él nos faltó, no se cumplió”, pero se trata un poco de movilizar emociones, mover la mente y neuronas y conectarse con la abundancia y agradecimiento. 

Además, en esta oportunidad y con esta iniciativa lo que se pretende es mirar a cada una de las emociones entre ellas la frustración como una puerta abierta para tener lo que sí deseamos y lo que sí queremos. “A vista está el fracaso, pero muy en el interior nos quiere indicar es que, si queremos hacer, pero estamos tan cómodos en la zona de confort”, expresó.

Entonces a través de ejercicios sistémicos lo que se hará es reconocer las herramientas que provee la vida. “Hemos tenido casos en que la gente se ha distanciado de la familia, padres y hermanos, entonces es como aprender y reconocer que esa parte es fundamental y que la familia es importante”. Este tipo de problema se presenta en todas las edades, pero mayormente se da desde la juventud hasta la adultez donde están en la búsqueda del interior sobre cómo me reafirmo en este mundo, destacó Guamán.

Desde estos espacios se brindará a que la gente pueda reconocerse en la necesidad de crear cosas positivas que aprendiendo en la vida, “no todo es malo o por las pocas cosas malas que ha habido en la vida nos podemos estancar o echar por la borda todo lo que se ha aprendido durante los años de vida que vayan teniendo”.

Al mismo tiempo, en estas épocas se ha demostrado que la depresión es uno de los trastornos de salud mental que cada vez va creciendo, por el hecho mismo de la desunión o no tener una familia, las redes sociales hace que la dinámica de convivencia se haya desvirtuado y ahora todo es mediante las plataformas digitales y la convivencia física va desapareciendo.

Lo que provoca es que el individuo de alguna forma esté atravesando este tipo de trastorno, depresión o tristeza, por lo que la profesional recomendó estos espacios que posibilita un despertar o salir de esa situación. A Guamán acompañarán dos facilitadoras más como: Liz Pereira, maestra de yoga y psicoterapeuta y Karen Parreño, que dará danza árabe, para reservar su cupo puede contactarse al celular: 0967773763. (I)