Uno de los mecanismos de participación ciudadana en el Ecuador se estableció en la Constitución de 2008, con la finalidad de ofrecer oportunidades a la comunidad para que participe en los debates sobre determinado tema.


Este mecanismo es el de la ‘silla vacía’, que debieron implementar todos los organismos seccionales con la finalidad de normar la participación de los ciudadanos con voz y voto en temas específicos.


Los organismos seccionales debieron trabajar en una ordenanza y un reglamento para la participación, de acuerdo a la realidad de su respectiva jurisdicción, señalando claramente el proceso de participación cumpliendo el trámite respectivo.


En los organismos seccionales de los niveles parroquiales, cantonales y provinciales, debieron trabajar en una ordenanza para normar los establecido en la Constitución, sin descuidar la realidad de cada territorio.


Esta norma además consta en el Código Orgánico de Ordenamiento Territorial (Cootad) y en la Ley de Participación Ciudadana, vigente desde febrero de 2010; además de las normas implementadas en los mismos organismos seccionales.


Estas leyes claramente establecen las directrices generales sobre su implementación, quienes participen tienen derecho a voto y están sujetos a la responsabilidad administrativa, civil o penal.


Además se determina que este mecanismo se regirá por la Ley y las normas establecidas por el respectivo gobierno autónomo descentralizado, en cada uno de los niveles parroquiales, cantonales y provinciales.


Entonces, claramente se señala, a través de esas normas, que en cada gobierno seccional debe existir una ordenanza, un reglamento y demás normas para la participación ciudadana en la ‘silla vacía’.


Que se convierte en un espacio importante para que los ciudadanos que tengan determinadas inquietudes o quieran aportar para la discusión y aprobación de determinada ordenanza o reglamento, puedan hacerlo desde la ciudadanía.


Lo que hay que evitar en lo posible son los abusos y las reiteraciones sobre el mismo tema; además quienes participen en la ‘silla vacía’ deberán hacerlo cargados de argumentos, de nuevas propuestas y por sobre todo convencidos de su aporte a la comunidad en determinado tema.


En realidad esta es una alternativa para la ciudadanía y su participación directa en el organismo seccional, con ideas renovadoras, con criterios progresistas y con la voluntad de aportar al desarrollo de su territorio; es la oportunidad de participación en el marco de la libertad.


Se debería insistir en la participación ciudadana, para lo que los organismos seccionales deberían promocionar esa participación y además sociabilizar permanentemente las normas que permiten esa participación a favor de la comunidad en general.(O)