El sistema educativo en nuestro país atraviesa serios problemas, no ha sido el proceso de adelanto y desarrollo que se señalaba, no se han cumplido varios ofrecimientos y los cambios no aparecen a favor de estudiantes, maestros y padres de familia.


El sistema educativo en el Ecuador ha marcado grandes diferencias con el sistema educativo que se vivía en décadas anteriores, con todos los errores y equivocaciones que se produjeron en todos los niveles.


El sistema educativo ha perdido -en el marco de los procesos de cambio- la libertad, el maestro no ha tenido la posibilidad en la última década de decir lo que piensa y de criticar determinadas disposiciones.


Lamentablemente en la última década no ha existido la debida preocupación para dotar de las autoridades correspondiente a los diversos establecimientos de educación básica, de bachillerato o como se llamen.


Lo cierto es que hay instituciones educativas que están por más de 10 años con autoridades encargadas, tratando siempre de encargar a aquellos maestros que tienen relaciones con el gobierno o que se han comprometido con sus tesis.


Se creó una gran burocracia en el sistema educativo con los cambios para establecer zonas, distritos, subdistritos, ‘cortocircuitos’ y demás; ahora se dan cuenta y van a cerrar varios distritos y evitar mayor burocracia.


No nos descuidemos que en la educación cada vez es más importante la creación de nuevas instituciones, en este campo -al contrario- se cerraron cientos de escuelas, especialmente en el sector rural con el pretexto de las unidades educativas.


En medio de estas necesidades se crearon algunas escuelas del milenio sin ningún sentido técnico o académico; esuelas construidas en plena montaña a donde es difícil que accedan los niños; es el caso de Angamarca.


En medio de estos y otros inconvenientes y problemas, se anuncia que en la zona tres se inició el proceso Quiero ser Maestro, programa que aspira seleccionar a los maestros y solucionar a aquellos docentes que por más de 15 años se encuentran con contratos provisionales.


Se ha señalado que luego de cumplido el proceso Quiero ser Maestro, a quienes cumplan las normas establecidas se les entregará el nombramiento definitivo, garantizando de esta manera un puesto de trabajo.


Es el pago de la deuda social ofrecida por el presidente Lenín Moreno en el campo educativo y que se hará realidad en poco tiempo, ofreciendo un trabajo permanente a cientos de maestros en los distintos niveles.


Se ha señalado, por parte del director zonal de Educación, que hasta noviembre se aspira pagar esa deuda social y entregar 2050 nombramientos definitivos; es una acción concreta y positiva en favor del magisterio y de la educación en general, ha dicho el funcionario.(O)