En medio de tanto problema, de tanta crisis económica, de tanto reclamo y de un proceso político que se avecina lleno de ofrecimientos y mentiras, la seguridad social en el Ecuador va perdiendo espacio y lo que es peor va perdiendo su horizonte.


Hasta hace varias décadas la seguridad socia del Ecuador se convirtió en un ejemplo para varios países de América y algunos de Europa y África; es decir, nuestra seguridad social cumplía con su filosofía y sus principios básicos.


Lamentablemente, los gobiernos de turno hicieron de la seguridad social un botín político, hicieron de la seguridad social la caja chica de los gobiernos irresponsables, lo que ha causado graves problemas que ahora los vivimos.


Problemas que afectan a los sectores más vulnerables como son los afiliados, los jubilados y las madres de familia, sectores que se sienten desprotegidos con la seguridad social, cundo debería ser todo lo contrario.


La seguridad social es una gran conquista y un logro de los más amplios sectores de la humanidad, especialmente, en nuestro país, de los afiliados y sus familiares que deben recibir una atención digna y adecuada.


En nuestro medio, la seguridad social además tiene como filosofía la solidaridad y de hecho se han establecidos programas que se financian solidariamente como es el seguro social campesino, una gran conquista.


La seguridad social es un noble propósito que se financia con los aportes de sus afiliados, lo que determina acumular grandes cantidades de dinero para atender las necesidades a futuro de sus afiliados en el campo de la medicina, de las pensiones jubilares y más.


La seguridad social de manera universal atiende la salud de sus afiliados, las pensiones de los jubilados, los seguros de desgravamen, montepíos, seguros de accidentes de trabajo, entre otros y para ello aportan los afiliados.


Lamentablemente en nuestro país, en la última década, las cosas han cambiado tanto que esta institución con grandes cantidades de dinero vive una verdadera crisis que afecta a los actuales afiliados y afectará aún más a quienes vendrán.


La seguridad social es un noble propósito que acumula gran cantidad de recursos para pagos futuros de jubilaciones, ha tentado a los gobiernos de varios países, especialmente el nuestro, a tomar esos fondos.


Lo que quiere decir que las generaciones presentes les hacen una mala pasada a las generaciones futuras, mejor dicho ya le hicieron una mala pasada con acciones equivocadas que se tomaron por parte del gobierno de la década desperdiciada.


No existen estados financieros actualizados, no existe la contabilidad debidamente establecida, entonces, ya mismo viene una nueva campaña electoral y los políticos nos volverán a ofrecer el oro y el moro; no se quiere decir lo que la gente debe oír, sino lo que la gente quiere oír… Y seguirá la crisis.(O)