Uno de los temas más complejos que desde hace varios años se analiza y discute en nuestro medio es, sin duda, el de la cárcel pública; llamada ‘pomposamente’ -en el régimen anterior- Centro de Rehabilitación Social Regional y unos polvitos más.

Desde cuando se planteó la idea de construir una nueva cárcel para liberar a Quito de esa verdadera lacra que era el penal García Moreno y claro se buscaron algunos sitios, algunos espacios, se planearon varias alternativas.

La cuestión no era tan fácil, se escogieron varios lugares, sin embargo los habitantes de esos sitios salieron pronto a reclamar y a exigir que se construya la cárcel en otros lugares, pues no estaban dispuestos a permitir esa construcción.

Esas decisiones muy bien tomadas pararon los apetitos del régimen de imponer esa cárcel a toda costa. En algunos cantones las protestas llegaron a niveles superiores e hizo pensar dos veces a la gente del régimen.

Cuando vieron que era imposible construir la cárcel en algún espacio de Quito o la provincia de Pichincha, se buscaron otros espacios en nuestra provincia; y claro, cuando se habló de determinada parroquia las protestas igual, no se hicieron esperar.

Pero claro, como sucede en estos casos, se planteó ‘de la noche a la mañana’ el espacio junto a la Brigada Patria en el límite con el cantón Saquisilí y nadie dijo nada; las autoridades de la época no hicieron más que mantener un silencio cómplice.

No le defendieron a la ciudad, no defendieron a sus habitantes; no defendieron la seguridad y el progreso. No impidieron la construcción y la obra se ejecutó en un dos por tres; mientras había autoridades que no sabían nada.

No podemos olvidarnos de las autoridades de la época, que nada hicieron para que la cárcel se construya en otro espacio; son cómplices de esta lacra que nos han dejado como herencia de la década desperdiciada.

Ahora bien, existe la decisión de algún sector político de impulsar una consulta popular para preguntar al pueblo si está de acuerdo con que la cárcel continúe en el lugar que se encuentra actualmente.

La consulta se dirigirá a la población de los cantones Latacunga y Saquisilí, que son los más afectados. La referida consulta se ejecutará luego de las elecciones seccionales del próximo mes de marzo.

Así se está analizando a fin de no mezclar el asunto electoral político partidista con una manifestación del pueblo y su futuro, ante esa lacra que se instaló en nuestra jurisdicción con la complicidad de las autoridades de la época.

La consulta de la que se habla, debe merecer el respaldo de los más amplios sectores de la comunidad, de las organizaciones sociales, de los barrios, de la colectividad en general, pues parte de la inseguridad que vivimos tiene que ver con la cárcel; entonces respaldemos esa iniciativa y trabajemos por ella.(O)

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