Cuando ustedes escuchan a los políticos, a quienes se encuentran en organismos integrados por políticos decir que las “investigaciones se realizarán hasta las últimas consecuencias, caiga quien caiga”, no les crean.

Esa es la verdad, en los últimos años se ha escuchado reiteradamente decir que las investigaciones se realizarán hasta las últimas consecuencias y la realidad es distinta, hay hechos y acontecimientos reñidos con las normas legales que aún no tienen resultados.

Es decir, no se han cumplido debidamente las investigaciones y no hay sancionados, no hay sentencia por parte de los administradores de justicia y como hemos dicho ‘justicia que tarda no es justicia’.

Un tema importante para los constitucionalistas, para los asambleístas y para los políticos en general son las normas legales, los trámites de los juicios y las investigaciones; son acciones muy largas en las que tardan las sentencias.

En este país, quienes han elaborado la Constitución y las leyes, lo han hecho de tal manera que es fácil enredar, que es fácil retardar, que es fácil demorar y los resultados resultan negativos.

Además que luego de mucho tiempo se dicta sentencia y los afectados tienen todo el camino para las apelaciones y más apelaciones y la justicia no llega debidamente; apelaciones y demás impiden una justicia clara, justa y a tiempo.

Hace poco una asambleísta fue denunciada de haber concurrido a un centro de detención a “visitar humanitariamente” a una testigo protegida en el caso de un supuesto secuestro a un político de nuestro país.

Esa visita rompió una serie de normas establecidas, no se cumplieron los protocolos como debía haber sido, la asambleísta trata de defenderse, pero los hechos dicen claramente las intenciones.

Inclusive la misma testigo protegida ha dicho que fue a intimidarla, que fue a solicitarle que cambie las declaraciones para no afectar al exmandatario que vive en Bélgica y que no tiene intenciones de regresar.

Bien, la asambleísta fue denunciada, se formó una comisión, la que entregó el respectivo informe, lo que había que hacer es ponerlo en consideración del pleno de la Asamblea para que resuelva, pero las cosas no son como todos esperamos.

Se entramparon en el momento preciso. Ahora quienes gritan a los cuatro vientos que la investigación irá hasta las últimas consecuencia, caiga quien caiga, están buscando desesperadamente los votos para salvarla.

El gobierno del presidente Lenín Moreno grita a los cuatro vientos que lucha contra la corrupción, mientras que los asambleístas de su movimiento, sin hacer caso a su presidente, buscan desesperadamente los votos para salvar a la ‘visitante humanitaria’. No es la razón, son los votos. Este es nuestro país, el país de Manuelito.(O)

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

diez − 1 =