Hay hechos y acontecimientos en el devenir de la historia de los pueblos, que muchas veces no son valorados en su justa dimensión por la mayoría de personas y consecuentemente dejan grandes vacíos en la formación académica.

Es importante conocer los eventos más importantes que han marcado nuestra historia, unos son recordados -como debe ser- con diversas manifestaciones; otros pasan casi desapercibidos, a pesar de ser puntales de la historia.

En este marco es importante señalar que ayer 14 de agosto se recordó la instalación de la Primera Constituyente en la ciudad de Riobamba, en el convento de Santo Domingo, hoy colegio nacional Pedro Vicente Maldonado.

La Primera Constituyente de 1830 proclamó las bases jurídicas e impregnó de orden a un pueblo que atravesaba por trances difíciles, entre convulsiones y anarquías y necesitaba de nuevos aportes de comprensión, subsistencia y fraternidad.

Un estudioso  e historiador señala que a pesar de la acción del Congreso Admirable de 1830 realizado en Bogotá, los afanes de disolver la Gran Colombia empezaron a concretarse en Venezuela y en algunos líderes.

Esta situación determinó inclusive el destierro del Libertador Simón Bolívar,  declarándole fuera de la Ley. Advino el asesinato de Sucre  y la angustia de los pueblos liberados por Bolívar, precipitó la disolución.

Mientras  tanto, en lo que ahora es nuestro país, llamado el Distrito del Sur, se resuelve que se constituya en  Estado libre e independiente, con lo que se  concretaban los  intereses de ciertos sectores a los que no les interesaba la unidad y la creación de la Gran Patria.

El Distrito del Sur, declaró Estado libre “con sus pueblos y los más que quieran incorporarse mediante las relaciones de naturaleza y recíproca conveniencia”, norma que aspiraba juntar al mayor número de pueblos para que el Sur se convierta en Estado.

Instalada la Primera Constituyente y sus consecuencias para la estabilidad del nuevo Estado, pasaron los años y el Congreso de 1997 declaró el 14 de Agosto de todos los años como Día Cívico.

Instalada la Asamblea con 21 diputados eligieron a José Fernández, presidente; Nicolás Arteta, vicepresidente; Pedro Manuel Quiñones y  Pedro José Arteta, secretarios, quienes actuaron debidamente en base a las normas establecidas.

Las resoluciones de esta Asamblea tuvieron que ver con asuntos de división territorial, anexando además al Departamento del Cauca, que se unía a los departamentos de Azuay, Guayas y Quito.

Se declaró al Estado del Ecuador, libre e independiente, “con los mismos pueblos y territorios de la antigua Real Audiencia de Quito”. Los poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial, y la forma democrática del parlamento; entre otras resoluciones que permitieron estructurar las bases del nuevo Estado.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

3 + 2 =