Para decir lo que viene sucediendo en nuestra ciudad desde hace muchos años, tenemos que ratificar que mucho se ha hablado de realizaciones y muy poco se ha concretado, especialmente por parte de las autoridades.


Los latacungueños y quienes viven en esta hermosa ciudad saben que hay muchas obras de las que se viene hablando desde hace muchos años, que en algunos casos han sido ofertas de campaña de los políticos y aún siguen esperando.


Cuando se acerca una campaña electoral, los electores inmediatamente se acuerdan de las obras que están pendientes y de las que echan mano los políticos, para abanderarse de esas realizaciones y ofrecerlas como algo cierto.


Nos hablan de esas obras como que mañana se iniciarían los trabajos, en campaña nos pintan todo bonito, saben de dónde van a sacar la plata, saben cómo van a contratar y lógicamente habrá que realizar previamente los estudios.


En realidad, ustedes se acordarán de que hace varios años las obras emblemáticas que se ofrecían en las campañas electorales eran la carretera Salcedo-Tena; la fábrica de Cementos Cotopaxi, la construcción de la terminal terrestre, el coliseo mayor y otras.


Pasados los años se logró concretar -en la alcaldía de quien cumplió tres períodos- la construcción de la terminal terrestre, que en la actualidad ya parece que ha cumplido su objetivo para las necesidades de la época y se necesita una construcción mayor.


En cuanto al coliseo mayor, en la alcaldía referida se logró terminar esa construcción que estuvo, en un momento, a cargo de la Federación Deportiva de Cotopaxi, pero hubo inconvenientes, la obra se paralizó por años y al final se hizo realidad; aunque ha sido manejada políticamente y no con criterio deportivo.


Bueno, así son las cosas, no hay que olvidar que desde hace varias décadas se habla del agua potable de Latacunga, se dice -en algunos sectores- que nosotros consumimos agua tratada y no una verdadera agua potable.


Se habla, desee hace varias décadas, sobre el Plan Maestro de Alcantarillado, obra que se ha venido ofreciendo en las últimas administraciones municipales y que no se ha concretado a pesar de haber logrado, luego de muchas gestiones, un aporte del Estado ecuatoriano.


Se iniciaron las gestiones, porque los trámites no estuvieron adecuados y en la actual administración se han logrado recursos y se ejecutará la obra, luego de realizado el debido proyecto, necesitará de estudios y manos a la obra.


El asunto del agua potable es otra de las obras que esperan los latacungueños para satisfacer las necesidades y asegurar un servicio de calidad para el bienestar de la población y especialmente de los niños.


Se habla y se seguirá hablando de las operaciones del aeropuerto, tema que ha sido ‘manoseado’ como han querido los políticos, la verdad es que en este tema hemos retrocedido luego de haberse cumplido decenas y decenas de reuniones y nada de acciones. Entonces nos falta mucho y el Bicentenario nos encuentra sin nuevas propuestas.(O)