En las últimas administraciones municipales se ha hecho costumbre que para resaltar algún hecho o acontecimiento se realizan eventos con grandes concentraciones de personas, de diversos sectores urbanos y rurales.


Los administradores municipales realizan concentraciones con bombos y platillos para firmar contratos, o para informar de obras, para recibir recursos, para hacer conocer de algún proyecto, hay que subirse a la tarima.


El pasado martes al mediodía el escenario fue el coliseo mayor de la ciudad, hasta donde llegaron delegaciones de diversas comunidades, de barrios, de parroquias urbanas y rurales, con el objetivo de recibir recursos.


Se habló de recursos para agua potable y otras obras, el coliseo estuvo prácticamente lleno, con autoridades, representantes institucionales, delegaciones de barrios y comunidades, organizaciones urbanas y rurales.


Todo listo y dispuesto: pantallas gigantes, amplificación a alto volumen, para que todos escuchen y todos respondan a los pedidos de aplausos y vivas a favor de las autoridades presentes.


El del martes fue un evento muy interesante, nada cansado, ágil, rápido, sin mucha palabrería, centrados en el tema; haciendo trascendente el apoyo del régimen en favor de los latacungueños; a través, señores, de una carta de intención; algunos ya se preguntan en donde está el proyecto de agua, el proyecto del nuevo edificio.


El alcalde Byron Cárdenas ha realizado una buena gestión, intervino para ofrecer la bienvenida a las autoridades, especialmente al vicepresidente de la República, al gerente del Banco de Desarrollo, al embajador de Francia, otras autoridades y al pueblo presente.


Intervino el gerente del Banco de Desarrollo para hacer la entrega ‘simbólica’ de un cheque por algo más de 68 millones de dólares para la ejecución de varias obras, para lo que habrá que cumplir con los respectivos requisitos, presentar los proyectos, los estudios, realizar la contratación y más gestiones.


Intervino el vicepresidente de la República, Otto Sonnenholzner, quien se mostró conciliador, abierto y dispuesto a seguir ayudando y colaborando con la ciudad, sus parroquias, los sectores urbanos y rurales; para hacer realidad ese apoyo hay que tener listos los proyectos y demás trámites.


Un interesante evento en el que no faltaron algunas encuentros y desencuentros, en el que se pudo apreciar el deseo y las aspiraciones de un pueblo por recibir obras que permitan el desarrollo, con la seguridad de que falta mucho por hacer.


Uno de los asistentes decía, que no nos llamen a engaño, los recursos no han sido depositados en las cuentas de la Municipalidad, el cheque exhibido es ‘simbólico’, primero habrá que presentar el proyecto, los estudios, los presupuestos y completar los trámites.


Se resaltó además que esos recursos -a más del Plan Maestro de Alcantarillado- servirán para obras de agua potable, para la construcción de una nueva terminal terrestre, para un nuevo mercado mayorista y para la construcción de un nuevo edificio de la Municipalidad; ante estos anuncios esperemos que se tengan listos los proyectos y conocer en qué lugares se ejecutarán las edificaciones.(O)