Las consecuencias de las medidas de hecho y el vandalismo provocado durante las movilizaciones han dejado una serie de secuelas que deberán ser analizadas profundamente y consideradas en el plano del desarrollo, la paz y el progreso.


Todos hablamos de la paz, todos hablamos de la unidad, pero a la hora de la verdad se pudo apreciar que mientras unos luchan por la paz, otros luchan por el desorden y la anarquía, sin descuidar a quienes quieren pescar a río revuelto en estas manifestaciones.


Entonces debemos decir que la paz es un estado a nivel social o personal, en el cual se encuentran en equilibrio y estabilidad las partes de una unidad. Además se refiere a la tranquilidad mental de una persona o sociedad.


Si todos hablamos de la paz y los políticos lo hacen de manera reiterativa en el marco de su propia demagogia, los líderes hablan de paz luego de haberse producido hechos vandálicos y negativos que están lejos de la paz.


Encontrar la paz que represente un estado de equilibrio y tranquilidad, como podemos establecer, no es fácil, pues hay intereses e intereses, ese equilibrio además deberá estar marcado por la unidad, lejos de intereses y egoísmos.


Si no hay la paz, se afecta la tranquilidad mental de las personas y de la comunidad, entonces no es posible actuar debidamente, trabajar de manera positiva y como aporte fundamental, por sobre todo debe estar la tranquilidad mental para encontrar la paz.


De manera personal la paz es un estado del espíritu sereno donde uno puede estar en armonía con sí mismo y con los demás. Esa paz es la que necesita el pueblo ecuatoriano, luego de haber vivido días de angustia y desesperación.


Ante estas definiciones y realidades podemos señar con total claridad que no es fácil encontrar la paz social y la paz personal; todos debemos actuar debidamente y con prudencia e inteligencia para llegar a esa paz de la que todos hablamos.


Pueden buscar la paz, pueden trabajar por la paz quienes atentan contra la propiedad pública y privada, quienes lanzan bombas, quienes incendian edificios, ellos estarán luchando por la paz o por otros fines.


No debemos descuidar que en una sociedad inequitativa como la nuestra, hay intereses de uno y otro sector y ante esta realidad uno de los principales objetivos es el camino del diálogo, amplio, abierto y con la mayor participación de diversos sectores.


Se demostró que cuando las partes se sientan a dialogar pueden llegar a acuerdos mínimos, pueden llegar a considerar primero lo que les separa y luego hablar de cosas concretas que vayan en directo beneficio de las mayorías.


El diálogo debe ser el camino marcado para encontrar la paz, que se sienten las partes en disputa y frente a frente, se diga lo que deban decirse y busquen los primeros acuerdos para alcanzar esa paz que todos buscamos, en nuestro caso para beneficio de la patria y sus habitantes.(O)