Continúa la telenovela más exitosa de los últimos tiempos para la audiencia ecuatoriana, el juicio ‘Sobornos 2012-2016’, que tiene una magnífica trama y que hasta el último no se conocerá a los malos de esta producción.


Van a ser tres años del actual régimen, se cumplirán casi tres años de las investigaciones sobre los casos de corrupción que se produjeron en el régimen de la década desperdiciada y hasta la presente no se ha descubierto mayor cosa.


Sin embargo, la mayoría de ecuatorianos está convencida de que durante el régimen anterior se produjeron una serie de hechos y acontecimientos reñidos con la Ley, que fueron ejecutados bajo la norma del soborno y la extorsión.


Se habla de las grandes obras que se ejecutaron en ese régimen, pero se acompañan denuncias de los grandes sobreprecios, de los sobornos y el dinero entregado a determinado movimiento para las campañas electorales.


Se ha descubierto que inclusive existía una magnífica forma de establecer y guardar las acciones realizadas y los montos recibidos y entregados, es un archivo que ya quisieran tener algunas organizaciones.


Ante esta realidad vienen las investigaciones, la Fiscalía se prepara de la mejor manera, los fiscales estudian los casos para presentar los argumentos de acusación y los abogados defensores también cumplen su papel.


Pero lamentablemente, como las disposiciones judiciales de nuestras leyes permiten que las investigaciones se posterguen y se posterguen hasta más no poder, deberemos esperar por mucho tiempo para conocer la verdadera realidad de los hechos.


En este campo la Asamblea y los asambleístas, antes de estar pensando en diezmos y en cambiarse de camiseta, deberían presentar un paquete de reformas con el fin de lograr agilidad en los trámites judiciales, en los juicios y más acciones.


Solamente así se logrará que un juicio dure lo suficiente como para escuchar debidamente a las partes y los jueces cumplan con su noble misión; de esta forma dejaremos que sigan las facilidades para postergar los procesos.


Como parte de las acciones propias en un juicio, en el caso de los Sobornos, se ha recusado a los jueces, quienes fueron notificados y se suspendió el trámite del juicio; vienen ahora algunas diligencias para tratar la recusación, para lo que ya se ha integrado el debido tribunal. La recusación fue negada.


Qué es lo que se pretende, como dijo uno de los abogados defensores, el objetivo es alargar lo que más se pueda el tramite de este juicio para dejar el camino libre para que varios de los acusados puedan ser candidatos y alcanzar la inmunidad.


Así están las cosas en nuestro país, el problema de fondo son los largos trámites y las facilidades que se presentan a los acusados en juicios eternos, que permiten además -sin ningún problema- que los acusados puedan salir del país y se vayan alegres y despidiéndose de los ecuatorianos.(O)