Uno de los más graves males que atentan contra la seguridad de la sociedad, especialmente de niños y adolescentes, es el abuso sexual del que tanto se habla y del que tan poco se hace.

En los últimos años se han denunciado casos atroces, casos que deben ser considerados como crímenes de lesa humanidad, sin embargo las autoridades siguen conversando y los culpables ya están a buen recaudo.

El mes de agosto del año pasado al interior de la Asamblea Nacional se conformó una Comisión Ocasional denominada Ampetra y hasta la fecha lo único que se conoce es de un informe que han presentado el pasado 16 de febrero.

A nivel nacional se habla casi de mil casos de abuso sexual contra niños y adolescente en diversos establecimientos educativos tanto públicos como privados y hasta el momento no hay sanciones como se merecen los causantes de este crimen.

Según la referida comisión, se han analizado, en siete meses de funcionamiento, apenas 44 casos y no ha logrado determinar cuántas víctimas arrojan estos hechos condenados por la comunidad y que merecen sanciones ejemplarizadoras.

Causa preocupación y deja muchas dudas la acción de esta Comisión Ocasional de la Asamblea Nacional, pues en siete meses no encuentra culpables y únicamente realiza recomendaciones para el sector educativo tanto público como privado.

Sin embargo los ecuatorianos sabemos que hay muchos casos de abuso sexual en los planteles y el ministerio de Educación, cuyo titular de ese entonces, ahora es asambleísta, no ha denunciado ningún caso en la Fiscalía.

Así las cosas los padres de familia de los niños abusados se sienten indefensos, saben que se enredan los trámites en la función pública e inclusive señalan que tienen clara la percepción de que se está protegiendo a determinadas autoridades.

Y es precisamente eso lo que hay que evitar, que quienes tienen algún poder echen una barrera de humo para que no se conozcan los casos judicialmente y no se llegue a las sentencias en contra de los que tienen responsabilidades y además tienen “peso” político.

“Si no hay sanción, ¿de qué sirve este trabajo? Es la reacción de una madre de familia de un niño que fue abusado en un establecimiento en el que 41 niños, durante un año, fueron abusados sexualmente por un enfermo que era profesor.

En la asamblea se iniciaron los trámites para iniciar un juicio político a un asambleísta que ejerció las funciones de Ministro de Educación en el régimen anterior y que nunca denunció los casos de abuso sexual a la Fiscalía. Es que tiene “peso” político, dijo un contertulio y los padres de familia desamparados.

Este es un tema que habrá que manejarlo con mucha prudencia, que hay que tratarlo con mucha responsabilidad para no afectar más a los niños abusados y además trabajar con los padres de familia que sufren las consecuencias de lo que les pasó a sus hijos, mientras los culpables andan sueltos por las calles.(O)

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