Mientras hay un importante sector de ecuatorianos que señalan que poco o nada se hace para investigar diversos casos que tendrían que ver con actos de corrupción, otros expresan su satisfacción por las investigaciones y los resultados que se conocen.

Se ha mencionado que muchos casos han quedado en el olvido, que muchos hechos que debieron ser investigados no han merecido la atención de los jueces, hechos que pueden tener indicios de corrupción que se produjeron en la década desperdiciada.

Se habla de muchos casos y hay algunos funcionarios del actual régimen que aseguran serán investigados hasta sancionar a los culpables ‘con todo el rigor de la Ley’, para que sirvan de ejemplo de lo que hay que hacer con los corruptos.

Mientras tanto, para sectores vinculados con la política y el foro, los asambleístas que estuvieron en Montecristi, demostraron que actuaban en base a las disposiciones que venían desde Carondelet.

Cuando se aprobó la nueva Constitución en Montecristi, con una abrumadora mayoría de asambleístas del gobierno verdeflex, se señaló a los cuatro vientos que es la mejor Constitución y que duraría 300 años, en una actitud de prepotencia y arrogancia.

La verdad fue otra, no pasaron dos años y se iniciaron los procesos de reformas a la Constitución, se aprobaron algunas reformas en la Asamblea cuando había un amplio sector que exigía que esas reformas se las realicen vía consulta popular.

Bueno, el asunto es que en esta -que es la mejor Constitución de la historia democrática del Ecuador-, a los ‘genios de asambleístas’ verdeflex se les olvidó, ‘involuntariamente’ disposiciones sobre el dinero de la corrupción.

En la señalada Constitución nada se dice del dinero que se roben los corruptos y vayan a dejar en los paraísos fiscales, luego de realizar una serie de transacciones para entorpecer las investigaciones.

A los asambleístas de esa mayoría que eran del gobierno, ‘involuntariamente’ se les olvidó establecer sanciones a quienes se lleven dinero del estado. A nadie se le ocurrió normar que la plata es de los ecuatorianos y la corrupción se debe pagar con duras sentencias y además recuperar ese dinero.

Entonces vienen las reflexiones, no dijeron nada sobre la plata que se lleva la corrupción, se pusieron a salvo y luego se conoce de los actos de corrupción, desde Odebrecht, hasta militares involucrados en el narcotráfico y vuelos del avión presidencial a paraísos fiscales.

Con razón mucha gente señala que los políticos y altos dignatarios se cubren las espaldas. No ponen en la Constitución a quienes se llevan la plata de los ecuatorianos de las más diversas formas.

Pero ahora tampoco se le ocurre a ningún ‘sabio’ asambleísta presentar un proyecto de Ley que disponga claramente las sanciones a quienes quieran llevarse la plata de los ecuatorianos mediante actos de corrupción. O será que seguimos cubriendo a los corruptos.(O)

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