Hace poco un ciudadano de un país suramericano señalaba que el Ecuador vive momentos especiales y que aún “se da el lujo” de ofrecer a su población satisfacciones a través de la alimentación, el vestuario, la vivienda, aunque hay sectores con graves problemas sociales.


Manifestaba este ciudadano que además en nuestro país la situación laboral, sin ser de las mejores, no tiene una verdadera crisis, reconociendo -como lo reconoció- que la falta de empleo es un talón de Aquiles.


Esta situación -la falta de empleo- debe ser analizada por todos los sectores de la comunidad ecuatoriana y buscar soluciones, alcanzar lo caminos que permitan que miles y miles de ecuatorianos mejoren su situación económica y social a través de un trabajo estable.


Y para ello debe haber, como dicen los políticos, una alianza estratégica entre el sector público y el sector privado, pues hay sectores que resaltan que las fuentes de trabajo están mayoritariamente en el sector privado.


En la actualidad -decía este extranjero- existe una magnífica relación entre el régimen y los sectores productivos, los sectores empresariales e inclusive se avanza en algunas reformas a las leyes de fomento productivo.


Existe una muy buena relación entre los sectores gubernamentales y las cámaras de la producción, sus dirigentes se han reunido varias veces con el mismo presidente Moreno y con representantes de otros organismos públicos.


Esta relación es importante porque –entre otras cosas- se pueden tratar varios asuntos de interés de forma personal, cara a cara y decir lo que piensa y siente cada sector y juntos buscar caminos de apertura a favor de la población.


Es verdad que el Ecuador no atraviesa uno de sus mejores momentos en el campo económico; es verdad que este gobierno debe honrar las grandes deudas que dejó el anterior régimen, sin embargo no estamos tocando fondo.


Si los conocedores, los expertos, los analistas y los representantes del régimen lograran juntarse y buscar alternativas, de seguro que a mediano plazo podríamos señalar que estamos mejorando en el campo social y laboral.


Es verdad, sucede casi siempre, que algunos sectores sociales, laborales y sindicales, manifiestan su total oposición a las medidas que toma el régimen, señalan sobre la violación de sus derechos, hablan de la eliminación de sus beneficios y demás.


Entonces se hacen necesarias medidas socales que beneficien a las grandes mayorías, que no se vea a los trabajadores y a los empresarios como rivales y enemigos, en los diálogos, en las reuniones deben salir resoluciones que beneficien a las mayorías.


Si existe la verdadera conciencia en todos los sectores ecuatorianos; si existe la voluntad del primer mandatario para dialogar con todos los sectores, es de aprovechar para lograr beneficios mayoritarios de forma inmediata. Pensemos en lo que pasamos la década anterior, sin libertad, ni diálogo ni valores.(O)