Queda claro que lamentablemente en nuestro medio no existe una verdadera planificación en los organismos seccionales y en algunas instituciones públicas, especialmente; lo que no deja de suceder en algunos organismos privados.

En nuestro país hasta hace varios años, hace más de dos décadas, no se conocía la planificación y la elaboración de proyectos en los organismos públicos, no había una preparación y formación para el efecto.

Se recuerda que alcaldes, prefectos y representantes de instituciones públicas -cuando se trataba de realizar o ejecutar una obra- acudían a las instituciones nacionales y para llegar a los altos niveles, no faltaba la ‘colaboración’ de diputados y algunos conocidos de esos funcionarios.

Se lograban algunos recursos y se enviaba a elaborar algún proyecto y enseguida se contrataba la obra respectiva, lejos de los portales de compras públicas y más trámites y luego venían los proyectos y descripciones.

La política era esa. Cuando algún presidente llegaba a la sesión solemne de un municipio o del Consejo Provincial dejaba el ‘chequecito’ para determinada obra y no faltaba, en algunos casos, la mención de quien podría ser el contratista.

No podemos olvidar que en algunas ocasiones las ‘fuerzas vivas’ de la ciudad y de la provincia se reunían y resolvían exigir al régimen de turno atención a las múltiples necesidades, pues Latacunga y Cotopaxi han sido olvidados por los gobiernos de turno.

Habían ocasiones en que esas ‘fuerzas vivas’ elaboraban un largo listado de obras que necesitaban Latacunga y Cotopaxi y se exigía a las autoridades, muchas veces el Gobernador, representante del ejecutivo, era el encargado de gestionar la audiencia con el mandatario.

Entonces queda claro que en la formación de los dignatarios de esas épocas no existían los conocimientos necesarios para la planificación y las cosas se hacían ‘a la buena de Díos’, con empeño y dedicación para llegar con obras.

Pero resulta que a estas alturas se encuentran algunos casos en los que no se da la debida importancia a la planificación, a los proyectos, porque ahora todo es en base a proyectos, a la planificación, a las necesidades de la población.

Hay obras que se demoran demasiado, hay gestiones que se realizan desde hace tiempo, pero no hay los proyectos o la planificación. Mañana voy a ejecutar esta obra y pasado mañana no se realiza por falta de presupuesto.

Los presupuestos se ejecutan en base a la planificación. Cuando se planifica se hacen constar en los proyectos los valores económicos y de esta manera se garantizan los recursos, se ejecuta el presupuesto y se asegura que la obra se va a realizar.

Ahora, en algunas instituciones públicas y en varios organismos seccionales no sucede eso, por lo tanto queda claro que aún nos falta capacitación en proyectos, por lo que se debe reforzar este proceso en todos los niveles, para no seguir como estamos.(O)

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