Acusaciones y más acusaciones, comentarios, análisis, palabras y más palabras, es lo que se puede apreciar en estos días posteriores a las manifestaciones más violentas de los últimos años en el Ecuador.


Al respecto, un enterado contertulio del parque, manifestaba que nada se va a lograr con palabras y más palabras, se necesitan acciones concretas para iniciar la superación de los trágicos momentos que vivimos los ecuatorianos por once largos días.


Se habla de infiltrados, de violentos, de terroristas, de desestabilizadores, entonces vamos a los hechos; qué se ha hecho con esa gente que con los videos existentes fácilmente se los puede reconocer y obligarles a que digan lo que saben.


A quiénes representan, quiénes les organizaron, en dónde se prepararon, quienes cubrieron los gastos, todo esto hay que saber, pues los hechos nos demuestran que nada fue espontáneo, ni cosa por el estilo.


Se han de acordar, reiteraba un contertulio del parque, que hace varios años se descubrió a un grupo de personas en un parque de Quito recibiendo preparación militar para hacer frente a las manifestaciones y demás.


Todos supimos quien era la persona que les preparaba, se conoció que algunas de esas personas integraban grupos organizados; el dirigente, campesino, dijo que se trataba de un inocente pic-nic.


Se acuerdan ustedes de los Comités de Defensa de la Revolución, en algunos sectores populares de varias ciudades del país se organizaron y han estado activos recibiendo preparación y adoctrinamiento.


Esas son las bases de lo que ocurrió en los días de paralización, fácilmente se infiltraron en las protestas y sacaron a relucir toda su preparación, no solamente física, sino con otros elementos para atacar.


Se habla de personas que incitaron a una masa descompuesta a llegar hasta la Contraloría General del Estado a destruir todo lo que encontraran a su paso; así sucedió y todos sabemos las consecuencias.


Ante este ataque hay evidencias, existen videos, se reconoce a más de uno de los violentos, varios han sido apresados, entonces hay que sancionarlos y hacer conocer a la comunidad, para tranquilidad de un amplio sector.


Hay asuntos que no pueden quedar en la nada, la muerte de varias personas, el agresor al periodista de Teleamazonas, identificado plenamente, debe ser detenido y sancionado, de acuerdo a las normas establecidas en las leyes.


Ya debemos dejar de hablar, de analizar y comentar, es hora de las acciones, de los trámites legales para sancionar a los violentos y para decirle al pueblo la verdad, sobre la represión, sobre el vandalismo, sobre el terrorismo y quienes estuvieron detrás de estos lamentables sucesos. Acciones y menos palabras.(O)