Desde hace muchos años se habla de que en nuestra ciudad las construcciones clandestinas están a la orden del día, que existe un alto porcentaje de construcciones que no tienen los debidos permisos de los organismos competentes.


En este tema -de acuerdo a las normas establecidas- corresponde realizar el respectivo control y otorgar las debidas autorizaciones al Gobierno Municipal Descentralizado de Latacunga; obligación que no se ha cumplido adecuadamente.


En la pasada administración municipal inclusive se llegó a solicitar y a tramitar una resolución, una ordenanza, por la que se legalizaban las construcciones levantadas sin la aprobación de los respectivos planos y sin cumplir las normas establecidas.


En esa época, hace más de 10 años, se hablaba de un alto porcentaje de construcciones clandestinas, sin los permisos, por actitudes de personas a las que poco o nada les importa el cumplimiento de las normas establecidas para una convivencia organizada.


En algunos casos se mencionaba que era más fácil pagar la multa correspondiente que realizar los trámites establecidos en las ordenanzas, porque esos trámites se demoraban una eternidad.


Y no solamente era el hacer los trámites, sino que además las personas debían soportar la mala cara y la falta de amabilidad de ciertos empleados y funcionarios municipales; quienes no sabían, seguramente, que están precisamente para servir y solucionar los problemas.


Lo cierto es que en esta situación, actualmente hay voces que señalan la necesidad de hacer cumplir la norma legal y solicitar a los dueños de terrenos que procedan a realizar el correspondiente cerramiento.


Esta situación marcada se produce en la zona urbana, hay terrenos baldíos que se han convertido en guarida de delincuentes y en grandes basureros que son foco de enfermedades y además atentan contra la salud de los niños de manera especial.


A pocos metros de la plaza central, cerca del Centro Histórico, se ubican terrenos que no tienen cerramiento y se convierten en una verdadero problema para los moradores del sector y de quienes transitan por el lugar.


Se debe considerar que esos terrenos además dañan la imagen de la ciudad; desaniman a las personas y a quienes visitan esta urbe en plan turístico; se hace necesaria la respectiva disposición y manos a la obra.


En todas partes, en todas las ciudades se hace necesaria la construcción de cerramientos, en caso contrario debería construir esos cerramientos la Municipalidad y cobrar a los propietarios a través de las ventanillas en cuotas mensuales.


Sea como sea es hora de que a nuestra ciudad se la trate como debe ser, como una importante ciudad patrimonio del Estado, a esta ciudad que tiene mucho que ofrecer y tiene mucho que superar; comencemos entonces por los cerramientos.(O)