Informe

Todos hablan del Informe a la Nación entregado por el presidente Guillermo Lasso al cumplir el primer año de su período presidencial; todos hablan del informe y el asunto tiene que ver con el cristal con el que se mire.


Muchos ciudadanos señalan que parecería que el Primer Mandatario vive en otro país, lejos de nuestro paraíso, parece que sus asesores le hacen ver otra realidad y no la que viven día a día la mayoría de ecuatorianos.


En fin, no hay que desconocer que el presidente Lasso tiene como carta de presentación de la gestión de su primer año de gobierno, la campaña de vacunación que cumplió con sus objetivos y se convirtió en un ejemplo para muchos países.


Se habla, según los entendidos, que el presidente Lasso ha manejado acertadamente la economía, su relación con los organismos multilaterales, con los organismos de crédito, ha sido positiva lo que se refleja en la estabilidad económica.


Sin embargo, al respecto se comenta que así debe ser en la macro economía, pero en la micro economía vienen los problemas, en las últimas semanas, por ejemplo, los precios de los productos básicos han subido escandalosamente.


Mientras tanto, el señor Presidente no dijo mayor cosa respecto de otros temas como la Salud, que viene pasando una gran crisis, no hay medicinas en los hospitales, no hay especialistas en ciertos dispensarios y hospitales de cantones o parroquias.


Enfermos que esperan por semanas ser atendidos con una cama para seguir un determinado tratamiento, es casi misión imposible, la falta de medicinas es un asunto de todos los días, sin olvidar los casos de corrupción.


En el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social las cosas no cambian, afiliados que no pueden acceder a una cama y de medicinas ni hablemos, lo que más existen son ofrecimientos; quienes han aportado toda su vida son tratados “a la patada”.


En la Educación los problemas son estructurales, la infraestructura educativa en pésimo estado, planteles a punto de caerse; no ha existido preocupación de los espacios donde recibir a los niños y adolescentes.


El señor Presidente poco o nada dijo sobre los deudores al Estado, empresarios que no han pagado sus obligaciones por décadas, que no han cumplido con el SRI, aunque hay que rescatar a aquellos que saben cumplir y honrar sus obligaciones.


El Primer Mandatario no dijo nada respecto del precio del petróleo que desde hace meses está bordeando los 100 dólares por barril, qué se hace con esos recursos, en qué se están invirtiendo esos excedentes, es la pregunta.


Y de la falta de empleo y de la violencia, de la inseguridad mejor no hablemos porque son males que parece llegaron para quedarse. Falta de diálogo y liderazgo. Instituciones que no responden a sus obligaciones. En fin, una de cal y otra de arena. (O)