En las actividades del ser humano la planificación es fundamental para cumplir los objetivos planteados en instituciones públicas, privadas, en fundaciones, en actividades personales y familiares.

En definitiva, toda actividad el ser humano por pequeña o grande que sea, necesita de la planificación para tener una visión de lo que va a suceder con esas actividades y los plazos que se deben plantear a fin de cumplir adecuadamente.

Cuando los objetivos son claros y la planificación está acorde con la realidad y las acciones a tomar, cuando se trata de obras, estas se ejecutan en los plazos previstos, sin descuidar la respectiva evaluación.

Cuando eso no sucede vienen los problemas. Cuando de la noche a la mañana se habla de una determinada obra que no estuvo en un plan de acción, la planificación no responde adecuadamente a estas improvisaciones.

Sin embargo esos objetivos deberían ir de la mano de la planificación, ejecutada por personas de mucho conocimiento en la materia a fin que las obras tengan el sustento debido en los plazos establecidos.

En nuestro medio, lamentablemente no tenemos la cultura de la planificación y de la elaboración de proyectos; es desde hace unos pocos años, relativamente, que se exige la respectiva planificación y los proyectos.

Hace algunas décadas lo que hacían nuestras autoridades y representantes institucionales era elaborar una larga lista de obras que se creían necesarias en esas épocas y con esa larga lista se llegaba donde el presidente o donde los diversos ministros.

Cuando llega la planificación y se hacen necesarios los proyectos a fin de ahorrar en recursos humanos, económicos, técnicos y de materiales; se hace difícil cumplir esos objetivos, pues no hemos tenido la cultura de los proyectos.

Ahora en cambio todo se ejecuta en base a proyectos por pequeña o grande que sea la obra; es indispensable el proyecto para conocer detalles de materiales, de presupuesto de recursos humanos y demás.

Por eso, mucha gente, incluidos mis amigos contertulios del parque, han hecho algunas reparaciones cuando se conoció que la obra de El Molinero tendrá una ampliación de plazo de más de cinco meses, algo inaudito, dijo un conocedor del tema.

La obra, según el proyecto estuvo prevista que sea entregada el mes de junio, pues se inició a fines de octubre del año pasado. Resulta que ahora se hace conocer que la obra se entregará en noviembre, es decir cinco meses después del primer plazo.

Esta obra debía entregarse en ocho meses y sin embargo se amplia el plazo en cinco meses. No tiene razón, dicen los que saben; para qué entonces presentaron la planificación y el respectivo proyecto; mejor dicho de que han valido esos instrumentos. Y Quién nos ilumina al respecto?(O)

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