Actualidad

Sin duda, la actualidad para la población y especialmente para los ciudadanos es el proceso electoral que va encendiendo motores; el Bicentenario pasó, el informe a la nación pasó, ahora solo nos queda la política y sus grandes novedades.


En los últimos días se ha podido establecer que algunos alcaldes y alcaldesas de varias ciudades del país, han expresado su deseo de postularse para una reelección; ellos saben lo que es estar en el mando para bien o para mal.


Miles de ciudadanos que aspiran ser tomados en cuenta para ser candidatos “aunque sea” para alcalde o para concejal, lo importante es ser tomado en cuenta, es ser considerado su nombre y no pasar desapercibido.


Una vez más debemos referirnos a los espontáneos, a aquellos ciudadanos que quieren ser candidatos, no importa el partido o el movimiento, no interesan las tesis e ideologías, lo que importa es ser candidato y estar en la palestra.


Mientras tanto hombres y mujeres con grandes talentos y capacidades, preparados, con una clara visión de futuro no ingresan a la actividad política porque se ha degradado y únicamente existe para el insulto y el descrédito.


Frente al próximo proceso electoral el pueblo debe pronunciarse organizadamente, debe hacer saber sus necesidades, sus aspiraciones, para que los candidatos conozcan algo de nuestra realidad y no se pongan a ofrecer lo que no van a cumplir.


No podemos olvidarnos de ofrecimientos recientes como las miles y miles de viviendas, del famoso teleférico, del hospital de Solca, de la ciudad inteligente, los proyectos de agua y alcantarillado, el turismo y demás.


La ciudadanía en general debería hacer públicos pronunciamientos para que los candidatos conozcan lo que necesitan los electores en el campo de la seguridad, de la salud, de la educación, de los servicios básicos.


Debemos saber que es lo que quiere la mayoría de los habitantes de esta ciudad y de nuestro cantón, queremos una ciudad turística, pues trabajemos en ese tema, queremos una ciudad universitaria, potenciemos la educación superior.


Queremos una ciudad industrial entonces abramos las puertas a las pequeñas y grandes empresas e industrias, queremos una ciudad productiva entonces a fortalecer la agricultura, la ganadería, la producción.


Digamos a los candidatos y a los aspirantes que nos hagan saber su plan de acción para los próximos cuatro años; asuntos concretos, nada de generalidades y ofrecimientos que saben no van a cumplir.


Basta de demagogia, basta de ofrecimientos faraónicos, asuntos concretos, escuchemos al pueblo sus necesidades y trabajemos en ese campo. Fuera los demagogos, fuera los compromisos bajo la mesa, vamos a buscar nuestro destino y nuestro verdadero desarrollo, con políticos de categoría dignos y honrados. (O)