La situación de los seres humanos es cada vez más compleja en nuestro planeta, existen cientos y miles de personas que no alcanzan los niveles básicos de convivencia, que no satisfacen sus necesidades básicas.


En las últimas décadas las personas especiales, las personas con discapacidades han encontrado espacios para su bienestar y un trato digno, considerando que son personas con capacidades especiales y que pueden responder a los retos de la comunidad.


Sin embargo, no se puede olvidar, ni dejar de recordar que por décadas las personas con discapacidades, las personas especiales eran escondidas en las casas, no aparecían ante la comunidad porque se consideraba algo desagradable y que nadie se entere.


Pasaron los años y la sociedad y varios de sus organismos se dieron cuenta de que las personas con discapacidades, las personas especiales son seres humanos como todos nosotros y que en muchos casos tienen cualidades superiores a los ‘seres normales’.


Por sobre todo se ha establecido claramente que estas personas necesitan mayor afecto, mayor cariño y por sobre todo dignidad para aceptarlas como son, que la sociedad aprenda mucho de ellos y les brinden las debidas oportunidades.


Desde hace algunos años el objetivo universal se encamina a reinsertar a las personas especiales a la producción -de acuerdo con sus habilidades-, con la ayuda del Estado, de la empresa privada y de organismos internacionales.


Las personas con características especiales en la actualidad son tomadas en cuenta por sus condiciones y capacidades, son personas que pueden brindar y demostrar actividades en bien de los demás y superar todos los retos.


En 1994 la Organización de las Naciones Unidas declaró el 3 de diciembre de todos los años el Día Mundial de las Discapacidades, para que todos los países del mundo se empeñen en estas personas con características especiales.

Los términos han ido cambiando, se decía que son minusválidos, con características especiales y demás, ahora se establece que son personas con discapacidades, que pueden aportar a una ciudad, a un país y al mundo entero.


Todos los estados y la comunidad mundial en general deben garantizar oportunidades y reflexión sobre las libertades y las potencialidades y que desarrollen acciones que posibiliten la integración socio-económica, en el marco de la equiparación de oportunidades.


Las personas con discapacidades requieren de oportunidades en diferentes trabajos para contribuir al fortalecimiento de la familia y como generadora de valores, normas y actitudes que aporten a los demás.


Ventajosamente la comunidad, desde los niños hasta los adultos mayores, van tomando conciencia de lo que significan las personas con discapacidades, seres humanos con mucha energía y valor que saben sortear los obstáculos hasta convertirse en ejemplo de vida, entrega, sacrificio y voluntad.(O)