Políticos

La política en el Ecuador, desde hace muchos años, se ha convertido en una de las actividades más desprestigiadas, los escándalos han estado a la orden del día, los pactos bajo la mesa y las consecuencias a la vista.


La política desprestigiada en grado supremo tiene como su mejor ejemplo a la Asamblea Nacional en la que se han producido los más diversos escándalos, se han descubierto comportamientos fuera de la Ley.


Es verdad, en todos los parlamentos del mundo es necesario e importante hacer mayorías para aprobar leyes y tomar decisiones; en este marco lo que hay que saber es cómo se hacen esas mayorías.


La experiencia en nuestro país es tremenda, esos acuerdos tienen que ver con grupos que están marcados por más de una década de corrupción y hay líderes y partidos que no tienen ningún problema en pactar con esos sectores.


Los diezmos ha sido un tema que ha descubierto a varios asambleístas cobrando a sus mismos empleados de sus sueldos, para satisfacer apetitos de quienes llegaron a la Asamblea en representación de determinados sectores.


Llegaron, según ellos mismo han señalado, para trabajar por el pueblo, por las amplias mayorías, para aprobar leyes que beneficien a quienes más lo necesitan y mejorar su calidad de vida y así bajar los niveles de pobreza.


Otra de las acusaciones en contra de varios asambleístas es el tráfico de influencias, se conocen diversos casos y denuncias, algunas están en investigación y se demorarán hasta cuando los acusados terminen el período para el que fueron elegidos.


En este como en otros casos hay que decir que no podemos poner a todos en el mismo saco de alacranes, hay asambleístas con claras demostraciones de honradez, honestidad, verdaderos caballeros de la política, pero son una gran minoría.


Asambleístas acusados y destituidos por sus propios compañeros, gente que no estuvo preparada para ejercer tan delicadas funciones, dirigentes políticos que se dieron cuenta de los errores y trataron de enmendar cuando ya era tarde.


Votaciones que llaman la atención, votaciones que permiten “de carambola” aprobar ciertas leyes o permitir que sean aprobadas por el ministerio de la Ley, son graves coincidencias que se presentan en varios casos delicados.


Ahora mismo la nueva mayoría, que debería saberse cómo se pudo integrar y que le dieron a cambio a quienes se cambiaron de camiseta, se encuentra dedicada a destituir a la presidenta de la Asamblea.


Un grupo de sus propios coidearios están en su contra, en un pacto que ojalá se conozca a profundidad a cambio de qué o qué es lo que recibieron; se ratifica que todo hombre tiene su precio y hay que saber cuál es ese precio. Mientras la Asamblea y sus miembros se van desprestigiando cada día más. (O)