La situación política y la cercanía de las elecciones se pueden evidenciar en la actitud y acciones de quienes aspiran ser candidatos a las diversas dignidades y para ello hay que visibilizarse lo más que se pueda.

Los aspirantes a candidatos hacen lo posible y lo imposible por aparecer ante la población y especialmente de los electores, que se convierten en una especie de clientes, ante las ofertas que se realizan.

Otro de los síntomas que se consideran para establecer que las elecciones están cerca, es el hecho de que algunos ciudadanos se separan de determinado partido o movimiento “por no estar de acuerdo con la forma de actuar de los directivos” y se pasan, sin más ni más, a otro movimiento o partido.

Es la más pura verdad; en nuestro medio ya se han conocido algunos casos de políticos, ‘salvadores del cantón, de la provincia o del país’, que de la noche a la mañana se cambiaron de camiseta como si nada.

Ante ese cambio, en pocos días se anuncia o se conoce que serán candidatos a determinada dignidad. Es decir, en algunos sectores políticos es un mérito cambiarse para ser candidato.

Entonces no importa, no interesa su posición política, su ideología, los valores que dicen defender, sino que se puede establecer claramente que son afanes de sobresalir, de ser tomados en cuenta, de ser candidatos y nada más. Esa es nuestra política. ¡Qué pena!

Así se puede establecer en los diálogos y conversaciones que realizan los vecinos del barrio, los amigos, los compañeros de trabajo, los contertulios, los jubilados y demás. Son comentarios que dicen las verdades porque no tienen compromisos.

Además, como dicen los contertulios del parque, son los mismos nombres de hace 20 años; son los mismos candidatos de siempre, parece que no hay más, por eso la política se ha convertido en un mal, en algo negativo, cuando debe ser el ejemplo de la práctica de valores. ¿Por qué será que sólo ellos quieren ser candidatos?

Entonces, como se trata de hacer noticia, de ser considerado, de ser tomado en cuenta, no hay más que lanzar agudas críticas al Alcalde, al Prefecto, aunque esas críticas vengan de las mismas personas cercanas a las autoridades seccionales, más aún cuando llegan desde la vicealcaldía.

Hay problemas en el Concejo de Latacunga, algunos concejales ‘no se jalan’ con el Alcalde; el Vicealcalde hace rato que rompió relaciones con el Alcalde, ahora los dos anuncian sus candidaturas: hemos acertado.

Lo que sucede en el Concejo de La Maná es otro hecho que llama la atención, se habla de que el Alcalde de ese cantón no ha cumplido con varios proyectos, el Vicealcalde sale a expresar sus críticas, casi llegan a los ‘quiños’ y se sabe que los dos podrían ser candidatos.

En Pujilí se habla de algunas críticas de concejales sobre la actuación del Alcalde y un pariente que se ha convertido en un alto funcionario que todo controla, sin tener ningún nombramiento, ni cosa por el estilo. Así las cosas, estamos cerca de las elecciones, no hay duda.(O)

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