La situación laboral en nuestro país no es de las mejores en los últimos años, la pandemia y la falta de una adecuada legislación, ha determinado que cientos de miles de ecuatorianos se encuentren sin un trabajo estable.


El régimen ha enviado a la Asamblea más de una propuesta respecto de nuevas leyes y reformas a las normas establecidas, pero no ha tenido el respaldo de la mayoría de asambleístas, que cuando hablan dicen trabajar por el pueblo. No es así.


Los ecuatorianos y quienes no cuenta con un trabajo estable esperan que el régimen conjuntamente con los sectores empresariales y los gobiernos seccionales abran plazas de trabajo para mejorar la calidad de vida de los ecuatorianos.


Hoy se celebra el Día Universal del Trabajo, fecha de trascendencia para todos los pueblos del mundo, fecha para la reflexión y el reclamo en favor de un trabajo digno en todos los sectores de la población.


Es un día especial para reconocer a los hombres y mujeres que aportan decididamente al progreso y desarrollo de sus respectivos países; es un día especial para hombres y mujeres que buscan un trabajo digno para llevar el sustento al hogar.


El reclamo de los trabajadores y de los obreros por sus derechos, por una justa remuneración, por un horario de trabajo de ocho horas, son las circunstancias que provocaron la creación del Día Universal del Trabajo.


Esta fecha mundial tiene sus orígenes en los reclamos de los derechos de los trabajadores, especialmente en la jornada laboral de ocho horas, frente a la gran explotación de ciertos patrones y empresarios.


En realidad, la situación de los trabajadores en general ha cambiado en las últimas décadas, la explotación es mínima; los trabajadores han logrado gozar de ciertos beneficios que hace muchos años eran prácticamente imposible.


El Primero de Mayo es una fiesta reivindicativa de los derechos de los trabajadores. Lamentablemente siempre habrá explotación a los trabajadores cuando no se cumplen sus derechos y no se los trata como verdaderos seres humanos.


Trabaja el pobre, trabaja el rico, el orgulloso y el humilde, todos van humedeciendo su frente, endureciendo las manos, agotando las mentes, porque uno de los placeres más sanos y más puros es el trabajo en todas sus formas.


Ante la grave crisis que vivimos en el campo económico, político, de seguridad y laboral, es hora que los llamados grandes líderes y los sindicalistas de muchos años, se reúnan para buscar solución a los problemas y hacer más grande a nuestro país.


Hoy es el Día Universal del Trabajo, saludamos a los hombres y mujeres que día a día luchan para llevar el sustento a sus hogares, para mejorar la situación del país y buscar días mejores para la comunidad en general en el marco del respeto y la unidad. (O)