Comportamiento

Cuando hablamos del comportamiento humano, nos referimos a una serie de acciones y actividades que demuestran la presencia humana para cumplir a cabalidad en su espacio, considerando las influencias que existen en el entorno para cumplir objetivos.


Si se considera al Estado como “una comunidad política de pueblos modernos” y se lo estima “desde el punto de vista dinámico, una alta asociación dotada de autoridad en cualquier época, concluye que el derecho es posterior a l existencia estatal”


El comportamiento humano encamina la conducta, el comportamiento, la moderación, la relación de derecho, cultura e índole psicológica, coordinando sus atributos; es la muestra de concepciones jurídicas y sociales que concatenan fuerza y elementos permanentes en el desarrollo humano.


Entonces surge la deontología con acciones, principios razonados, deberes, derechos y más profesiones e influencias, instrumentos calificados de investigación, los cuales contribuyen con inteligencia y eficiencia al bien común de la sociedad.


Las ideas éticas y morales y su acentuación en la conducta resultan patrimonio de la familia, de la educación, de la conciencia, a fin de practicar las virtudes demostrando frontalidad frente al peligro, a la corrupción, a las amenazas de inseguridad, robos violaciones e injusticias.


Necesitamos orden y disciplina a cada momento, por eso se ha expresado “que la regla y la medida de los actos humanos es la razón” y el comportamiento humano y la conciencia alimentados por el honor, la verdad y la justicia promocionan paz y libertad.


Por el grandioso cometido de la conducta, los organismos nacionales e internacionales crearon el Día Mundial del Comportamiento Humano para celebrarse el 31 de marzo de todos los años. Fecha en la que se realizan y desarrollan diferentes actos relacionados al ser humano.


El sobrellevar a conciencia y con lealtad los principios morales y éticos significa resistir a nuestras pasiones, apetitos y actos de corrupción, los que lamentablemente están invadiendo nuestra sociedad con la complejidad de los seres humanos que demuestran los antivalores.


La ética profesional nos recuerda los principios que iluminan las situaciones diarias de la vida social y familiar, así como la actitud que prevalecerá en el individuo, la sociedad frente a la solicitud del mal y la mala conciencia o a aquellos entramados.


Entramados en los que se codifican el latrocinio, la violencia, la criminalidad, las desviaciones de los derechos humanos y más actos diarios indignantes que están al acecho como lobos heridos, lo que nos demuestra la fragilidad del comportamiento humano en sociedad.


No deberá faltar la felicitación y reconocimiento a la persona que vigila y alienta el comportamiento positivo del ser humano por sus atributos y sus fuerzas psicológicas dirigidas a las grandes realizaciones cuyas energías y temples de carácter planifican la vida y sus ideales.


El amor hecho luz cobijará al comportamiento humano y magnificará al bienestar social aun cuando nos duelan las privaciones, los placeres, las dificultades y el dominio de sí mismo aislando el odio, el fanatismo y abrazando diariamente la paz y la justicia. (O)