Una de las adicciones que causan un alto número de muertes de seres humanos en el planeta es la de fumar; esta actividad deja graves consecuencia en las personas que habitualmente fuman varios cigarrillos.


Ante esta realidad y ante las campañas que han emprendido organizaciones de salud, organismos de defensa de los derechos de las personas, fundaciones internacionales y otros organismos, los fumadores presentan una serie de justificaciones.


Es el “único vicio que tengo”; “de algo me he de morir”, son algunas de las absurdas frases que expresan los fumadores en su afán de justificar su vicio, que en muchos casos llega a ser incontrolable.


En las últimas décadas y ante los descubrimientos del daño que representa para la salud humana el consumo del cigarrillo, se ha emprendido una serie de campañas para evitar el trabajo.


Organismos internacionales de salud han dispuesto -frente a los organismos de los diversos países- drásticas sanciones para quienes tienen el hábito de fumar incontrolablemente y que han presentados daños irreparables.


Fumar, en nuestro medio, se presenta como un ‘vicio social’ aceptado por la comunidad, una actividad que se permite en diversas circunstancias y en determinadas reuniones de los más diversos aspectos.


Mientras tanto, ante los graves males que produce el tabaco, los consumidores llegan a un nivel en el que necesitan la ayuda de otras personas para combatir este vicio y se entregan a personas que exponen algunos métodos para su eliminación.


Se llega a determinados tratamientos psicológicos, se trata como adicciones e inclusive se llega a la hipnosis para dejar este vicio, que ha llegado a causar daños irreparables en la salud de las personas.


Siendo este un hecho arraigado en amplios sectores de la comunidad, organismos internacionales y muchos gobiernos han establecido el Día Mundial sin tabaco, que se recuerda precisamente hoy 31 de mayo.


La Organización Mundial de la Salud efectuó la jornada mundial sin tabaco aplicándola en la gran mayoría de países en nuestro planeta -desde 1988-, con la finalidad de crear conciencia entre los fumadores.


Con esta determinación la Organización Mundial de la Salud hizo un llamado a todos los gobiernos, empresarios, sindicatos, centros educativos, administrativos, oficinas públicas y privadas a fin de que durante 24 horas los habitantes del mundo no enciendan cigarrillos, pipas o cigarros.


Desde hace muchas décadas ya se tenía claro lo que significaba el cigarrillo para la salud de los seres humanos, a pesar de que en determinada época fumar para los hombres y especialmente para las mujeres era símbolo de estatus social; sin advertir las graves consecuencias que ahora conocemos y por eso se combate directamente.(O)