Acuerdos

Con mascarilla o sin mascarilla la política se encuentra en plena actividad, “la política está que arde” dicen los contertulios del parque central, las conversaciones están a la orden del día, así como los acuerdos, los pactos y las alianzas.


No hay que perder de vista, en nuestra política las decisiones de asambleas locales o nacionales de expulsar a determinados militantes por haber cometido los más graves delitos contra la “dignidad del partido y de sus principios de honradez”


En nuestra política hacen aparecer como un mérito que los políticos que antes se decían “vela verde” ahora son parte de un acuerdo o de una alianza, ahora se han acordado que son personas con grandes méritos.


En un partido político se habla de la separación del presidente provincial por incumplir los principios de honestidad y lucha contra la corrupción, el sancionado, es más, no niega que ha tenido y tiene problemas con la justicia, “pero es buena gente”.


El partido político señala que la separación corresponde al análisis de su pasado judicial, convirtiéndose en el único precandidato a nivel nacional en haber estado preso por pena condenatoria por delito penal.


Además, se habla que tiene más de treinta juicios por estafa y falsificación de documentos, lo que se puede ratificar ingresando a la página de la corte y conocer sobre esos juicios que dañan la imagen de un ciudadano.


El referido partido político hace un llamado al cantón Latacunga para retirar el apoyo por ser un ex convicto, que representa una amenaza para los fondos y bienes públicos. Además, ratifica que no pertenece al partido político.


Por lo que el partido no se responsabiliza de acuerdos y pactos con otros partidos o movimientos políticos; acuerdos que pueden estar conversándose a nivel local o provincial, para enfrentar el próximo proceso electoral.


Así es nuestra política, cuando hay desafiliaciones, expulsiones y demás es cuando estamos cerca a una campaña electoral “es que no estoy de acuerdo con la dirección del partido y la forma de enfrentar la campaña”, es lo menos que se dice.


Y llegan los pactos y los acuerdos y los “enemigos políticos” de hace 9 o 10 años ahora son panas, se han olvidado lo que se dijeron y ahora “comen del mismo plato” con la seguridad de alcanzar el respaldo popular en el próximo proceso.


Aparecen juntos, cogiditos de la mano, hablando maravillas el uno del otro, olvidándose que hace varios años se decían hasta de lo que se iban a morir; se decían cosas feas de su vida personal y los alcances en contra del pueblo.


Ahora son dignos representantes y van a recibir el respaldo del pueblo. Este tipo de política es precisamente la que no quiere la mayoría de la población, por eso mucha gente no quiere actuar en política, por estos ejemplos que para los actores de la política, es tan normal. (O)