En los últimos meses varios sectores sociales y gremiales han anunciado una serie de movilizaciones, en contra de las políticas incrementadas por el régimen del presidente Lenín Moreno, a través de varios organismos estatales.


Mientras hay sectores que se han mostrado de acuerdo con algunas medidas implementadas por el régimen, hay otros sectores que han mostrado su preocupación y oposición a esas medidas.


Mientras tanto lo que la mayoría espera y aspira es que esas medidas vayan dirigidas a mejorar la calidad de vida de los ecuatorianos, de esos seres humanos que no cuentan con los mínimos ingresos para sobrevivir.


Se ha señalado -en cada uno de los gobiernos de turno- que sus acciones, que su política, que su ideología, que sus acciones van dirigidas a satisfacer las necesidades de las grandes mayorías; en la realidad han sido solo ofrecimientos.


En la actualidad, uno de los graves problemas que vive el Ecuador es la falta de empleo, la falta de fuentes de trabajo, se habla de la empresa privada, pero hay sectores que señalan que no ha respondido a las necesidades de las mayorías.


Mientas que el Estado, en el campo laboral, lo que ha hecho es eliminar partidas de toda su estructura, dejando en la calle a miles y miles de empleados y trabajadores para achicar -según dicen- el Estado obeso.


Entonces, el ecuatoriano de a pie; el ecuatoriano que sabe de angustias y necesidades no entiende lo que está pasando, se habla de achicar el Estado, de dejar en el calle a miles de ecuatorianos, se habla de la empresa privada para generar fuentes de trabajo y las estadísticas dicen lo contrario.


Qué será de hacer, se preguntan muchas personas; se necesitan fuentes de trabajo, un salario digno, que el Estado garantice los servicios de salud, educación, agua potable, alcantarillado y demás.


Estos y otros problemas no son de ahora, se vienen acarreando desde hace tiempo y se agudizaron en el régimen de Correa, que se encuentra fugado en Europa, habiendo tenido -como tuvo- gran cantidad de recursos, no cumplió con el pueblo.


En la historia republicana de Ecuador ningún gobierno tuvo tantos recursos como el de la década desperdiciada, sin embargo se despilfarró la plata, se hicieron obras faraónicas con sobreprecios y se pagaron sobornos y demás.


Ese gobierno criminalizó la protesta social, envió a la cárcel -con la complicidad de varios jueces- a los líderes sociales y se impidió que salgan a las calles, se coartó la libertad de gran cantidad de ciudadanos.


Ahora que estamos recuperando la libertad y que no existe la criminalización, se plantean movilizaciones como la de hoy del MICC para reclamar por la privatización de los sectores estratégicos, la criminalización de las autoridades indígenas. Así es nuestro lindo país.(O)