Aferrarse

Ahora se ha puesto de moda en nuestro país que los funcionarios públicos que deben dejar sus funciones porque se cumplió su período o por el cambio de gobierno,  quieren quedarse disfrutando de las mieles del poder, igual sucede con quienes han sido enjuiciados o son investigados.

   %

En el caso de los  funcionarios que han cumplido su período o ha habido cambios de ministros y directores regionales por  el cambio de gobierno, no se dan ni por entendidos, se quedan calladitos y no dicen nada a ver si les dejan en esas funciones.

   %

Mientras que lo que más llama la  atención y es motivo de críticas de un amplio sector de la comunidad, es de aquellos funcionarios o de quienes llegaron a determinada dignidad por elección popular y son investigados, privados de la libertad y quieren seguir en funciones.

   %

Cuando son detenidos para ser investigados, ‘primerito’ sacan vacaciones que tienen acumuladas, parece que calculan lo que va a pasar, siguen de vacaciones y están tras las rejas, pero esperan salir lo antes posible para seguir gozando de las mieles del poder.

   %

Así sucedió con Carlos Luis Morales, prefecto de Guayas, que cuestionado por tráfico de influencias, fue investigado y se determinó que sus familiares políticos hacían negocios desde la prefectura, fue investigado, portaba un grillete electrónico, quería seguir y le sorprendió la muerte.

   %

Es el caso del actual alcalde de Quito, Jorge Yunda, quien está en funciones y tiene colocado un grillete por investigaciones sobre  compras con sobreprecio, ha sido destituido por las tres cuartas partes de los concejales y sigue al frente ‘luchando’ para quedarse en sus funciones.

   %

Delfín Quishpe está investigado por tráfico de influencias y otras actividades reñidas con la Ley, se encuentra con grillete y sigue campante en funciones a pesar de haber sido llamado a juicio, con sus abogados busca demostrar su inocencia.

   %

Alexandra Ocles, funcionaria del gobierno anterior, fue acusada por la compra de raciones   alimenticias con sobreprecio, procesada además por tráfico de influencias, dio un paso  al costado y renunció a sus funciones en el régimen; sin embargo siguen las investigaciones.

   %

Paola Pavón estuvo 70 días tras las rejas, acusada de rebelión, agotó su licencia sin sueldo y sus vacaciones, para evitar la destitución; se encuentra con grillete electrónico, lo que para ella significa ‘un premio’, según dijo públicamente, y el consejo le otorgó licencia indefinida.

   %

Freddy Carrión, Defensor del Pueblo, acusado de violencia sexual, un altercado que tuvo con un exministro de Salud y una dama fue grabado y luego divulgado por las redes sociales, lucha con todo para agarrarse de las uñas en el cargo de alto nivel.

   %

El Contralor General del Estado, Pablo Celi, está a punto de perder su cargo, sin embargo, con un grupo de abogados espera seguir aferrado a las funciones de Contralor, se le cumplió el tiempo de sus vacaciones y no pierde la esperanza de solicitar vacaciones acumuladas o licencia a la Asamblea.

  %

Estos y otros casos nos dejan claro que los funcionarios de alto nivel tienen algunas ventajas frente a la Ley, con vacaciones, licencias y otros aspectos; mientras que un ecuatoriano del pueblo -si falta a su empleo por tres días- sin ninguna explicación queda fuera del trabajo. Esa es la realidad; aferrándose con las uñas, por ser uñas largas. (O)