Se ha confirmado lo que la mayoría de ecuatorianos ya sabíamos, que en el gobierno de la década desperdiciada liderada por Correa, se produjeron una serie de hechos y acontecimientos reñidos con la ley para favorecer a ciertos sectores.


Esta situación, estos hechos, en el campo de la justicia van develándose, van descubriéndose claramente, para entender que en el Ecuador se montó toda una estructura para recibir recursos de sobornos de las empresas que contrataban con el Estado.


Recursos que según decían, eran para financiar las campañas políticas del partido de Correa, Alianza PAIS; para lograr el respaldo, en las concentraciones de miles y miles de ecuatorianos.


Se ha ratificado una vez más, que en ese régimen se cometieron una serie de atropellos, se cometieron delitos que deben ser esclarecidos y sancionados, todos sabemos lo que hicieron y ahora se descubre cómo lo hicieron.


Ya no hay casi nada por descubrir, sino un asunto importante, dónde está la plata, cómo hicieron para sacar del país cientos de millones de dólares que deberán estar, dijo un contertulio, en paraísos fiscales y en cuentas secretas.


Pero como no hay crimen perfecto, en algún momento se destapa el secreto y comenzamos a conocer a dónde fueron a parar los recursos de todos los ecuatorianos que pagan puntualmente sus impuestos.


Las señoras Martínez y Terán, personajes vinculados con los más altos niveles del poder, que fueron asesoras del propio presidente, han de haber sido por sus capacidades, por sus conocimientos.


Ahora están declarando lo que casi todos sabíamos, lo que hacen es desmenuzar las situaciones; es decir, que se conozcan al detalle los códigos, las cantidades, sobres, las cantidades y los beneficiarios.


Haber llevado una especie de registro de los recursos que se recibían, que se entregaban, que se ‘invertían’, que se pagaban para las famosas sabatinas y para las concentraciones del movimiento del régimen, es lo que está quedando claro.


Como sucede en estos casos, los abogados de los causantes de estos hechos delictivos han señalado que sus defendidos son inocentes y que en su oportunidad se conocerá la más auténtica verdad, mientras tanto tratarán de enredar los procesos.


Es una trama digna de una película de suspenso o algo por el estilo, los más altos dirigentes del régimen anterior con su titular a la cabeza, Rafael Corea, que siempre nos decía en las sabatinas y en sus intervenciones ‘prohibido olvidar’ ahora parece que ha olvidado lo que hizo en su régimen autoritario.


Todo lo que se está descubriendo deberá acoger la justicia para sancionar drásticamente a los culpables, quienes le quitaron la sonrisa a los niños, le quitaron la medicina a los enfermos, persiguieron a sus opositores y se inventaron hasta un ‘magnicidio’; deben ser sancionados los culpables; ahora, no mañana.(O)