Uno de  los más importantes mecanismos para lograr superar problemas e inconvenientes en la comunidad en general en sin duda el diálogo, que nos permite al final llegar a acuerdos y superar conflictos.

El diálogo en la familia es fundamental para llegar a acuerdos que permitan cumplir actividades propias de esa pequeña comunidad con los hijos, los padres y demás familiares; al final queda la paz y tranquilidad.

En el sistema educativo es fundamental el diálogo entre  el maestro y sus alumnos, entre las autoridades y los maestros, entre los directivos y los padres de familia; en definitiva, en todos los  sectores es importante el diálogo.

De esta manera, en el sistema educativo se conoce lo que hacen los directivos, lo que realizan los maestros, las  actividades que cumplen en su proceso de formación los alumnos y el respaldo que debe venir de los padres de familia.

En las instituciones públicas y privadas es fundamental el diálogo entre los empresarios y los trabajadores, entre los jefes y sus subalternos; un diálogo en el área de trabajo, por ello es importante el departamento de relaciones laborales.

En todas las instancias es importante el diálogo; en un equipo de fútbol, si no hay diálogo entre los directivos y el entrenador no se llega a ninguna parte, peor si no hay diálogo entre el entrenador y los jugadores, pues el equipo no alcanza los niveles deseados.

El primer  mandatario –entre una de sus primeras acciones- ha propuesto un amplio diálogo en el país, con la gente del régimen y con otros sectores, incluidos quienes se han manifestado contrarios al régimen.

Propuesta que ha sido aceptada por más del 80 por ciento de los ecuatorianos, quienes ven con buenos ojos esa apertura luego de una década de confrontaciones y persecución.

Pero como de todo hay en la viña del Señor, aunque ustedes no lo crean, la oposición al diálogo proviene de las mismas filas del movimiento de gobierno; basta escuchar a una de las  asambleístas que se opone al diálogo.

Y para oponerse al diálogo, con alguien debió haber dialogado para tomar esa decisión; esa actitud es una actitud sectaria y ha señalado además que no puede ser parte de un movimiento que dialoga con la oposición, con el bucaramato.

Entonces si esta señorita no está de acuerdo con el diálogo que plantea el presidente de la República, que debe ser respetado, fácilmente debe dar un paso al costado, separarse del movimiento y luego presentarse a elecciones a ver si gana.

Es lamentable que existan posiciones sectarias cuando se trata del diálogo, el señor presidente de la República -con mucha prudencia, apertura y tolerancia- ha llamado al diálogo porque sabe que es un mecanismo válido para llevar adelante planes y programas a favor de las mayorías.(O)

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