Hasta hace unas  tres décadas, Latacunga era considerada la ciudad más limpia del Ecuador y no porque se limpiaba permanentemente, sino porque no se ensuciaba, porque sus habitantes se preocupaban de no botar la basura en cualquier lugar y  esperaban el carro   recolector.

Claro que Latacunga era una ciudad  pequeña, que nuestra ciudad era una ciudad en la que todos nos conocíamos, que nuestras casas tenían la puerta abierta casi todo el día y la vecina no tenía ningún problema de llegar por alguna razón, motivo o circunstancia.

En esos tiempos ‘idos y no volvidos’ el carro recolector de basura pasaba una vez al día, sería que el Municipio tenía  dos o tres carros recolectores y nada más; se cumplía la planificación y no había problema.

En esos tiempos, ‘como han pasado los años’, no se podía observar en la ciudad la basura regada por todas partes, peor aún acumulada en la primera esquina, había conciencia para esperar el carro recolector.

Pasaron los años y las cosas fueron cambiando, la ciudad crecía por sus cuatro puntos cardinales, ‘cuatro puntos cardinales’, señor Maduro. No cinco, como usted dijo hace poco. Cuatro. Cada vez se podía observar nuevas construcciones.

La ciudad crecía y crecía y los problemas llegaban y llegaban, la situación de la basura poco a poco se  convirtió en un problema, hasta que llegó la época en la que se podía observar una ciudad sucia, llena de basura y  una total falta de respuesta de las  autoridades.

Que faltaban carros recolectores, un presidente de esas épocas en una visita a nuestra ciudad, luego de la respectiva concentración en Santo Domingo y del respectivo discurso regaló varios carros recolectores.

Sin embargo las cosas no mejoraban, se hacían llamados a la ciudadanía y no había la respuesta del caso, las cosas se complicaban además por la gran migración interna que recibía esta ciudad.

Pasaron los años y la situación de la basura se complicaba, mientras que la situación de la movilidad y del transporte se convertía en un caos, como es hasta ahora. Los problemas de la basura persistían.

Se habló de la solución a través de la colocación -en determinados sitios- de los ecotachos, para que las personas arrojen en esos elementos la basura. La situación en algo mejoró; había que insistir en campañas de concienciación.

Pasa el tiempo y nos encontramos con graves problemas, con gravísimos problemas; que se debe más de dos millones de dólares a la empresa que los vendió y parece que ‘alquiló’ un carro que recogía la basura y lavaba. Hay problemas con los contratos. Ahora se recoge la basura y se lava los ecotachos a mano.

En España se compraron ecotachos que entraron en servicio y la gran mayoría ahora están dañados. Mientras que a la empresa Global Parts se le debe un montón de plata. Latacunga tiene problemas con la recolección de basura y así no se puede tratar a los habitantes de una ciudad que mucho espera de sus administradores.(O)

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