La sentencia condenatoria en contra del vicepresidente sin funciones y encarcelado ha traído cola a nivel nacional; los comentarios son de los más diversos para bien y para mal; para unos y otros las visiones son diversas.

Mientras la sentencia está en firme, aún hay ecuatorianos que creen que el vicepresidente sin funciones y encarcelado, es inocente. Así lo hacen saber cada vez que tienen la oportunidad por diversos medios.

Así las cosas resulta que los jueces de la justicia a la que le metió la mano el expresidente Correa y metió la mano para bien, según dijo en su oportunidad; esa misma justicia a la que le metió la mano ha sentenciado a su vicepresidente.

Entonces seguimos como antes, cuando fallan a nuestro favor todo está bien, es la mejor justicia del mundo, cuando falla en nuestra contra es la peor justicia del mundo y han sentenciado a un inocente.

Así las cosas fácil sería entonces para todos los condenados emplazar a la justicia, criticar a los jueces y decir que todos son malos y malos y requetemalos, que la justicia no sirve.

Bueno, la sentencia ha traído cola, el abogado defensor del vicepresidente encarcelado va a impugnar o ya impugnó la sentencia condenatoria, lo que quiere decir que este juicio tiene para rato.

Por lo que se acerca -peligrosamente- el 2 de enero, fecha en la que termina el plazo que disponen las leyes y la Constitución, de un funcionario de alto nivel fuera de sus funciones, es el caso del vicepresidente encarcelado.

Inmediatamente el presidente Lenín Moreno deberá enviar a la Asamblea Nacional una terna de ciudadanos de características especiales para que sean considerados por esa función del Estado.

Quien resulte elegido, reemplazará al vicepresidente culpable y encarcelado por el tiempo que le falta para cumplir su período; es decir, tres años y seis meses; vicepresidente que tendrá una difícil tarea, pues lo primero será mejorar la deteriorada imagen de la vicepresidencia.

Mientras tanto hay sectores que siguen con la cantaleta de la inocencia; bueno, todos tienen derecho a opinar como crean conveniente, lo real es que el vicepresidente está condenado a seis años de prisión.

Esta condena puede variar en base a la impugnación presentada, como también puede ser ratificada. Lo que queda claro es que en menos de tres semanas el Ecuador tendrá un nuevo vicepresidente.

Si esto está sucediendo en el Ecuador, en el Perú la cuestión no es tan fácil, se está denunciando que el presidente de ese vecino país del sur, habría recibido dinero de la empresa Odebrecht para la campaña electoral; algunos sectores exigen su salida, otros defienden su inocencia.(O)

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