Ahora que el nuevo presidente de Conaie es de Cotopaxi y que pertenece al lado más radical del movimiento indígena, la opinión pública no descarta que este dirigente podría impulsar paralizaciones y movilizaciones que compliquen el trabajo del nuevo gobierno.  

Sin duda que luego de una crisis económica tan marcada y peor aún, los duros estragos que soportar Ecuador  por la pandemia, lo peor que le podría pasar es caer en paralizaciones y violencia.  

El indigenado de Cotopaxi ha sido parte de importantes levantamientos, pero en la actualidad buscar cambios a través de la anarquía y el caos, sería hablar de más inestabilidad y retroceso.

La situación real de la economía no puede soportar los famoso paternalismos, que mantienen desfalcado al país, Ecuador es uno de las poquísimas naciones  de la región que todavía no tiene precios reales en los combustibles, con un Estado quebrado no se puede dar el lujo de sostener  subsidios.  

La nueva dirigencia de Conaie, debería estar empeñada en buscar proyectos productivos para el desarrollo de la provincia, más aún, ahora que mucha gente a regresado de las grandes ciudades porque se moría  de hambre, sin duda que el objetivo debería ser buscar un Cotopaxi más productivo para explotar el agro y no  salir a mendigar en las calles, toda esa fuerza que ha demostrado la dirigencia, hoy debería estar enfocada en sacar grandes cosas para esta provincia, proyectos de riego, como el Chalupas, que abastezcan de líquido vital, no solamente a Cotopaxi , sino a nuestros vecinos también.  (O)