Bien le estaba yendo en estos dos meses: tranquila, calladita, conociendo el ambiente político dentro de la Asamblea, con Presidenta propia, con gran presencia en las comisiones, merecida desde luego. Hasta el sábado 17 de julio todo estaba bien, pero ese mal día -que a todos nos llega- se pega la emocionada y ¡tras tararás las habas!, frente a su linda gente de Napo, todos educaditos, vivándole, felicitándole por su comportamiento, se pega la emocionada como el Vivanco y el Boscán en la POSTA 3 XXX,  cuando estos caballeros  ofendieron a su compañero de Partido don Leonidas; usted también -con micrófono en mano- se pone a dar clases teóricas, de cómo hacer cosas prohibidas, pero obviamente nada de 3 XXX,  porque en la reunión había mujeres solteras, casadas, viudas, todas compañeras dignas del respeto de su parte y de todos los varones presentes.

Soy uno de los que creo, que usted no quizo enseñarles  cómo hacer, eso que ha dicho; no será que quizo decir: “HASTA PARA ROBAR HAY QUE SER INTELIGENTES”?, creo que no, ya que igual es doble insulto, porque según esta frase LOS TONTOS NO SABEN CÓMO ROBAR…

No será que quizo decir: “LADRÓN QUE ROBA A LADRÓN CIEN AÑOS DE PERDÓN”?,  tampoco creo que eso era lo que dijo; porque, no ha de ser tan fácil que un ladrón robe a otro ladrón, además a usted todavía no le consta. Espere nomás, ya mismo se escuchan esos gritos en la Asamblea, porque la CORRUPCIÓN TODAVÍA NO TERMINA. Aspiramos los ecuatorianos que esos gritos no sean entre ustedes, sino para reclamar documentadamente como parte de la labor de fiscalización que la ley les otorga y de esa manera le van a ayudar al Presidente de la República a controlar la corrupción.

Entonces señora Asambleísta, con valentía y franqueza, como caracteriza  a su Partido, dentro y fuera de él, tiene que explicar QUÉ QUIZO DECIR, luego es de valientes y personas sanas OFRECER DISCULPAS, cuando uno se equivoca y con mayor razón cuando se inicia en política suele ocurrir, quedando los autores de estas frases en pésimo predicamento ante la opinión pública. Todos sabemos que las declaraciones positivas demoran en conocerse, pero en cambio las negativas  se convierten en incendio difícil de apagar.

HÁGALO AHORA, ES  NECESARIA UNA ACTITUD SERIA Y RESPONSABLE. (O)