Nos encontramos entrando al tercer año de la administración municipal y no se ponen de acuerdo los concejales, unos critican a otros, se exige nuevo liderazgo, pero lo cierto es que esta pobre ciudad y cantón, siguen en completo abandono. Por ahí lo único que se puede divisar, es la construcción del intercambiador en la parte norte de la urbe, nada más, algo del plan maestro de alcantarillado, que es un arrastre de la administración anterior y pare de contar.  

Los latacungueños se quejan de la tramitología que hay que hacer en el municipio para poder completar un proceso, algo que no ha logrado cambiar, ni superar la actual administración.  

Se ofreció maravillas, cuando entró esta dirección; pero vemos que los compromisos políticos han podido más que la lógica. En lugar de recortar y efectivizar el personal de esta entidad, se ha duplicado, complicando aún más cualquier trámite ciudadano, o peor aún, un proceso para ejecución de obra en este cantón. 

El desalentador retroceso que vive esta ciudad, sin duda obedece a esa falta de preparación de sus representantes, como se han quejado algunos ediles, la mayoría son simples levanta manos que están es sus puestos para calentar las sillas y pare de contar.  

Estamos rodeados de ineptos, gente que busca llegar a una curul para figuretear y buscar la oportunidad de llenar sus bolsillos de alguna manera, nada más, el progreso de Latacunga, que se postergue para la próxima administración, es que ésta se vio muy afectada por la pandemia, es el pretexto de moda, para tapar la ineficiencia.  (O)