Muchos grupos amenazan con que el cielo se está tiñendo de gris y que, desde ya, se avizora una tormenta como la de octubre del 2019. 

Antes de que esto suceda, sería bueno que las autoridades resuelvan los casi, mil casos que se encuentran en investigación y que involucran a aquellas personas que atentaron, en esos días, de una manera brutal contra la propiedad pública y privada, a tal punto que inclusive, terminaron quemando el edificio de Contraloría General del Estado, con gran parte de los expedientes que involucraban hasta el cuello, a varios personajes de la revolución ciudadana. 

Sin duda que la mayoría de actos de vandalismo que se dieron en esa protesta, fueron claramente direccionados, por ello los actores y motivadores de estas protestas deberían estar tras las rejas, resulta imposible de creer que luego del desastre que hicieron, todavía sigan pensando en un nuevo capítulo de esta fatídica protesta, que dejó completamente desarmada a la economía del país en quince días de paralización total y violencia. Ya son dos años de esos hechos y todavía no hay sanciones ejemplarizadoras a los causantes de esa devastación, pisotearon las leyes y a las autoridades y causaron enormes pérdidas. Hay incontables pruebas que involucraban directamente a los más pillos de la historia del Ecuador, esto de no encontrar culpables hasta la fecha, es un pésimo antecedente para la democracia del Ecuador, hace mucho tiempo debieron haber sido juzgados los cabecillas, que hoy deambulan por las calles, intentando que la historia de ese paro se repita.