No hay año en esta ciudad que la municipalidad pueda alcanzar, aunque sea la mitad del presupuesto con que cuenta, pues esta administración no ha sido la excepción, en el 2021 solamente se utilizó el 45 % un rango que se repite todos los años y varía del 35% al 40 o 45%.  
Este es el rostro claro de la inoperancia con que trabajan los administradores de turno en nuestra ciudad, esta es la cara de la falta de preparación y charlatanería en la que se desarrolla nuestra ciudad, llena de politiqueros pícaros, que lo único que buscan es el beneficio particular y nada más, les importa un completo pepino la triste realidad de una ciudad que se va quedando en el tiempo, estancada sin obras que la ayuden a desarrollarse, que le ayuden a proyectarse al futuro.   Hemos pasado por una de las peores épocas que se registra en la historia, el tema de la pandemia fue muy duro, no se pudieron ejecutar obras como se debía, pero quedaron represados muchísimos recursos, que se los debió sacar cuando se calmaron las aguas, recursos que hubieran generado miles de plazas de empleo, para palear la crisis, pero no, no se hizo absolutamente nada, no se preparó durante todo ese tiempo de virtualidad, proyectos que generen progreso, y que saquen a esta ciudad del hueco en el que se acostumbró a vivir.  
Esta es la ciudad de la picardía y los chistes, aquí los sueños de sus administradores se toman como historietas de comedia, cuando se los debería demandar por pillos e inoperantes, pues se llevan los recursos en nuestras narices y no se hace nada,  por el contrario se ejecutan obras absurdas para justificar sus robos y no se cuenta un Concejo Municipal que les ponga un alto y los enjuicie por su viveza criolla, que ya se ha vuelto una mala costumbre en la cotidianidad de nuestro medio. (O)