Esto, podemos decir respecto a la vía al Oriente, más de un siglo ha pasado, hasta que al fin fue olvidada. Mucho se puede decir sobre este camino. Incluso que un contratista renunció a él porque decía que era intransitable.

Pero debemos recordar que la vía iba por buena ruta hasta que descubrieron un gran derrumbo, que en lugar de vencerlo lo dejaron ahí hasta la presente fecha.

Hasta tanto los orientalistas del otro lado avanzaron hasta el río Catachi y les faltaba poco para encontrarse con la vía occidental.

Pero nos quedamos dormidos como siempre, lo que sucede actualmente con el camal municipal.(O)