Triste es comentar sobre lo sucedido en esta docena de años perdidos, con un ex-presidente llamado a juicio por haber encabezado el secuestro de un asambleísta (caso Balda). El economista Rafael Vicente Correa Delgado fue llamado a juicio por su participación directa en el rapto del señor Balda y no por el latrocinio con el dinero del pueblo ecuatoriano, conforme lo ha señalado en cadena nacional el actual Presidente de la República Licenciado Lenin Moreno Garcés en la noche del jueves anterior, en este informe ha manifestado su estupor por la cadena de obras mal construidas y adicionalmente todas con sobreprecio, hecho que le convoca a presentar ante la Fiscalía General del Estado la correspondiente denuncia con el objeto de que se inicie la indagación previa al inicio de los juicios que correspondan.
Hablamos de la década robada, pero notarán que hablo de doce años, pues hasta la fecha vivimos la continuación del gobierno de un mismo origen y de un mismo proyecto. El Presidente Lenin Moreno ha pretendido separar el período correista del encabezado por él –lamentablemente- no lo ha logrado, pese a insinuar cambios que pretendan diferenciarlos al uno del otro.
El Ex-presidente Rafael Correa Delgado nos visitó dos veces luego de concluido su mandato, lo hizo con la prepotencia de siempre y pretendió seguir dando disposiciones, todo el aparataje montado para manejar la justicia no le dio resultado; pero, la justicia a la que le metió la mano –no actuó con oportunidad- y le permitió salir del país rumbo al ático Belga, desde donde mira -que aún- con parsimonia la justicia llega por donde los ladinos menos lo piensan. Debemos resaltar la actuación de la Jueza Camacho quien en base a elementos de convicción presentados por la Fiscalía General del Estado acusó a Rafael Vicente Correa Delgado y a otros por el secuestro del señor Balda, existiendo a la fecha orden de prisión en firme. Por consiguiente es de suponer que no lo tendremos por estos lares en muchos años, no nos visitará por su voluntad; pues, al caso Balda, se suman otros más, conforme lo ha señalado el Presidente Lenin Moreno Garcés: Hidroeléctricas, Refinerías (obras que se hicieron con coimas y pago de sobreprecios), Seguridad Social, Odebrecht, metida de mano a la justicia, persecución a la prensa, un país destruido en lo económico, político y en lo social.
Sin embargo de que se reconoce por parte del gobierno actual -del mismo origen y planificación del anterior-, los latrocinios efectuados en la década perdida, es repugnante escuchar todavía a personas vinculadas al correismo argumentar que existe persecución política. Adicionalmente, pretenden solicitar el apoyo popular para las elecciones de marzo del presente año –que insolentes y sinvergüenzas, -aun cuando traten de camuflarse- son culpables por acción u omisión-.
Esta triste realidad que nos ha tocado vivir a los ecuatorianos es alimentada con medidas económicas que golpean directamente a los menos protegidos de la sociedad, mientras no se inician verdaderas acciones para recuperar los dineros de la década robada, nos hemos quedado en los exámenes básicos previos al ofrecimiento de una cirugía mayor. Dejemos de lado –ese quemeimportismo suicida- y actuemos como pueblo unido – es el momento de que se nos respete. Indigna que lo robado tenga que ser pagado por nosotros, nuestros hijos, nuestros nietos, mientras la gallada goza de esos dineros dentro y fuera del país.(O)

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