La gota que derramó el vaso, se llama “el caso Bernal”. Todo el País vivió hasta antes que aparezca el cadáver de la doctora Belén Bernal Otavalo un drama de novela trágica y sigue aún en la expectativa, mientras no aparezca el principal sospechoso de este execrable crimen el Tnte. Germán Cáceres, Instructor de la Escuela de  Policía.

¿Por qué la gota que derramó el vaso? Pues conocemos muchos casos de participación de malos elementos de la policía, en distintos actos perseguidos por la justicia:

Un policía en Ibarra envió a sicarios a matar a una niña de ocho meses para que no haya el sujeto con derecho a pensión de alimentos, ¡Terrible! Policías involucrados en bandas de narcotráfico, ¡Ambición de  dinero mal habido! Generales suprimidos de sus visas  por parte de  las autoridades de EE.UU, ¡Casos investigados de corrupción! Policías vendiendo municiones a narco delincuentes,  ¡Robo al Estado! Policías activos y pasivos integrantes de bandas de delincuentes que cometen asaltos a negocios y domicilios, ¡Robo y asalto a la propiedad privada! Policías sorprendiendo a conductores de vehículos con supuestas infracciones de tránsito, que a cambio de no citarles a las audiencias, reciben dinero de los infractores o cuasi-infractores, ¡Incumplimiento de sus verdaderas tareas legales como vigilantes del orden! Y así podemos seguir enumerando faltas de distinta gravedad, de quienes están llamados a cuidar el cumplimiento de la ley y a dar ejemplo de ello.

Entonces quiénes deben ser policías? Quiénes deben abrazar esta carrera difícil, pero al mismo tiempo honrosa por todo lo que significa su servicio a la sociedad?

Hay ocupaciones y profesiones, donde se hacen necesarias la aplicación de exigentes pruebas psicológicas de personalidad y vocacionales antes de empezar los estudios para obtener a futuro un trabajo digno y que esté de acuerdo a la forma de SER y de ACTUAR de las personas. En las pruebas que se aplican se puede comprobar el carácter, rasgos de su personalidad, intereses, actitudes, fortalezas y debilidades. Además ayudan a saber cómo reaccionan en diferentes ambientes: normales, bajo presión, conflictos, agresividad, estabilidad e inestabilidad emocional, etc.

Pruebas exigentes para ¿Qué carreras? Sacerdotes, religiosas, profesores, militares, administradores públicos y privados, pero sobre todo para SER POLICIAS, pues controlan los conflictos individuales y colectivos y si su personalidad responde a lo contrario que es el orden, la serenidad y  la honradez, tendremos resultados funestos. Además el seguimiento serio que se haga al policía en su carrera, será la única garantía de tener una fuerza pública responsable y bien formada.

A RESCATAR A LA POLICIA, EXPULSANDO A LOS MALOS ELEMENTOS.  (O)