Muchas veces vemos al médico con su mandil blanco impecable, con esa sonrisa constante y esas manos prestas ayudar, pero jamás nos preguntamos que debió pasar en la vida de aquel ser humano y su familia que decidió tomar el camino hermoso pero difícil de la medicina.
Un médico debe estudiar cinco años en las aulas universitarias, cursando varias materias dentro de ellas las principales que forman el esqueleto de la medicina: anatomía, fisiología, patología, farmacología, medicina interna, cirugía, ginecología, obstetricia, pediatría; sumado esto a innumerable horas de estudio y practicas hospitalarias, pruebas y exámenes. Concluido esto llega el último año el internado rotativo es un período en el cual el estudiante pasa permanentemente en el hospital realizando turnos cada tres a cuatro días con jornadas de trabajo de treinta y seis horas; en donde alimentarse, dormir y nuestras necesidades biológicas son secundarias. Para esta época casi todos los compañeros de colegio ya son profesionales generan sus propios ingresos y por el contrario el futuro médico sigue viviendo del apoyo de sus padres o su esposa.
Muchos ya han formado hogares y no podrán en muchos casos estar presentes ni siquiera en el nacimiento de sus propios hijos porque deben cuidar a sus pacientes, quienes son su prioridad, por encima de su propio bienestar.
Al final después de seis años por fin médico general, deben devolver al estado el apoyo brindado y un año se realizará la medicina rural, lejos de sus seres queridos, en difíciles condiciones geográficas, pero lo aceptamos con gusto porque nuestra vocación es servir.
Después de ganar experiencia, vivir el dolor de la gente, la pobreza de las familias y la inequidad de los servicios de salud, se abre una nueva etapa talvez la más compleja de la carrera, que es escoger una especialidad; se escucha fácil pero está lejos de serlo pues los médicos deben concursar para ganarse una plaza para poder estudiar su especialidad, se presenta en promedio 1 plaza por cada 400 aspirantes; y en el mejor de los casos ganará una beca que le atara por seis a ocho años a trabajar en el estado en el sitio que exista la disponibilidad otra vez lejos de la familia, si es que todavía la tiene, pero debemos hacerlo es nuestro deber y nuestros pacientes están primero. Si no obtuvo beca es autofinanciado significa que usted aparte de estudiar trabaja sin remuneración, tomando en cuenta que ya bordeamos los treinta años.
Pero como la medicina cambia, los conceptos se actualizan, las técnicas son mejorar, el aparataje médico requiere perfeccionamiento de parte del galeno, y la medicina es tan amplia debemos buscar una sub especialidad un año más generalmente fuera del país, otra vez lejos de la familia, ya estamos alrededor de los treinta y tres años y podemos decir que estamos preparados para servir a nuestros pacientes con amor, entrega, sacrificio y profesionalismo.
Y regresamos la país donde las condiciones de ejercicio profesional son adversas, por leyes punitivas, somos juzgados como cualquier delincuente, sin entender que la biología no es perfecta.
Hemos estudiado por trece años, dejando a nuestra familia, perdiendo nuestras fechas importantes sin estar presentes; lo hemos dejado todo por estar al cuidado de nuestros enfermos, innumerables veces hemos llorado junto a nuestros pacientes, reído con ellos y también hemos tenido que ser enérgicos para que se cumplan nuestras indicaciones y puedan encontrar la salud, aunque eso nos cuesta a veces su enojo, pues buscamos el bienestar a toda costa.
Cuando miren hoy a un médico no se olviden que él es un ser humano como todos, y que tiene por detrás una gran historia de vida y sacrificio, algunas veces con final feliz, otras sin final y algunas todavía escribiéndose, pero siempre existirá una sonrisa, una palabra de aliento y consuelo para nuestro prójimo que se encuentran en el lecho del dolor requiriendo nuestra ayuda.
Alguna parte de la sociedad suele tratarnos con dureza a veces con razón y otras probablemente por falta de conocimiento, pues piensan que la muerte de un paciente es causa provocada por el hombre y la cura es el resultado de la sola acción divina.
Pese a todo amamos nuestra profesión y siempre pero siempre tendremos una sonrisa en nuestro rostro, pese a lo duro del camino
Eso somos los Médicos.(O)