Comerciantes ambulantes a las afueras del Mercado Cerrado, la otra realidad de la sociedad. FOTO M.S. LA GACETA

En la actualidad los comerciantes ambulantes son un problema para la sociedad; pero pocos saben por qué ellos se encuentran en esta situación. Recorriendo las calles de la ciudad, principalmente en el sector de El Salto se puede evidenciar una gran cantidad de estos vendedores los cuales sufren de penurias día a día.

Marisol, una comerciante de 38 años nos relató cómo es su vida, ella se levanta a las cinco de la mañana para ir a comprar legumbres en el mayorista, para luego enfundarlas y venderlas por las calles de la ciudad.

Cuenta con un título de Tecnología en Sistemas el cual no puede ejercer puesto que, por su edad varias empresas le han cerrado las puertas, es por este motivo que Marisol decidió volverse una mercante ambulante pues al tener tres hijos y ser madre soltera, necesitaba solventar los gastos de su hogar.

Ella  mencionó que vender en las calles no hace daño a nadie, todos los días deben aguantar el sol, la lluvia y además de los malos tratos de los policías municipales “si bien es cierto cumplen con su deber pero lo hacen de una forma muy grosera, decomisando nuestra mercadería, teniendo como resultado un día sin poder darles el alimento a nuestras familias”.

Dijo que cuando les confiscan los  productos deben ir a la Comisaría a cancelar una multa para que ésta sea devuelta; pero esto no se puede cumplir puesto que tiene un costo alto y como vendedores no disponen el rubro para cancelar y producto de eso pierden la venta del día, manifestó.

No cuentan con un local dentro del Mercado Cerrado debido al valor del arriendo y por los trámites que se deben realizar, sus ingresos mensuales simplemente le alcanzan para dar estudio y alimentación a sus hijos, por lo cual hace un llamado a las autoridades y a la ciudadanía para que no les vean mal sino más bien les ayuden. (I)

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

17 − catorce =