Son muchos los libros que han intentado hacer una minuciosa guía sobre el secreto para alcanzar el éxito y la felicidad. En base a ellos y a una serie de experiencias y ejemplos presento a continuación un resumen de lo que se debería hacer para encontrar lo contrario.

Un kilo de prepotencia: siéntase dueño absoluto de la verdad, libre de hacer y deshacer lo que le plazca. No tome en cuenta sugerencias y consejos de quienes le rodean; si llega el caso de que ellos hayan tenido la razón, invente excusas para desmentirlo todo.

Dos tazas de negligencia: sea irresponsable de sus actos; cada decisión que tome ejecútela  con ligereza y sin planificación. Desperdicie recursos y tiempo a su gusto.

Una cucharada de hipocresía: aparente bondad y gentileza con todos, no tenga reparo en hacer daño e infundir comentarios mal intencionados de las personas a las que alguna vez dijo ser su amigo incondicional.

Un puñado de mentiras: ofrezca, prometa y jure la mayor cantidad de veces posible. Cuando llegue el momento de cumplir, hágalo a medias o simplemente olvídese y desaparezca. Añada la cantidad necesaria de falsas promesas, con una buena dosis de exageración, eso dará mayor colorido a sus ofrecimientos.

Una libra de vanidad: haga notar a todos quienes le rodean ‘su grandeza’. No falte a cualquier evento social para hacerlo evidente. Exagere en sus logros e invierta los recursos necesarios en su imagen mediante  cirugías, vehículos sofisticados, ropa y accesorios costosos. Insista en que lo llamen anteponiendo el titulo de ingeniería, licenciatura, maestría etc.. Ante todo esto diga con tranquilidad y convencimiento que es alguien ‘humilde’, pues la gente seguramente le creerá.

Un litro de manipulación: considere a las personas a su alrededor no como amigos y familiares, sino más bien como las herramientas necesarias para alcanzar sus objetivos. Olvídese completamente de que son seres humanos, trátelos sin consideración y respeto.

Ponga todos estos ingredientes en un gran recipiente al que llamaremos ‘personalidad’, combínelos minuciosamente y añádalos en cada decisión y acción que tome. El resultado seguramente será una vida de caos,  sin rumbo y sin amigos de verdad. De vez en cuando perderá el sueño preguntándose a sí mismo si lo que hace es o no lo correcto…

La respuesta es simple: si lo que busca es el fracaso continúe con la receta al pie de la letra, el tiempo será el encargado de demostrarlo.