La Viruela del mono es una de las enfermedades zoonóticas, que pueden ser transmitidas de los animales a los seres humanos por contagio directo con el animal enfermo, a través de algún fluido corporal como orina, saliva, o mediante la presencia de algún intermediario como pueden ser los mosquitos u otros insectos que transmitirían a los causantes de la enfermedad que son los virus, bacterias, hongos u otros parásitos, también se tiene referencia que puede transmitirse mediante contacto de persona a persona.
La viruela del mono específicamente es una infección viral parecida a la viruela humana, sin embargo, no es considerada tan mortal como la viruela.
A medida que la enfermedad se propaga por todo el mundo, muchos se preguntan si está en peligro de convertirse en una nueva pandemia, por cuanto ya se han identificado 92 casos en países donde la enfermedad no es endémica. Las personas que han sido afectadas por el virus presentan síntomas de fiebre, fatiga y erupciones con ampollas en la piel; en los casos positivos registrados en mayor número en el Reino Unido, en menor proporción en los países europeos y los Estados Unidos; ventajosamente ya existen vacunas para inmunización, por lo que se considera que no se produzca una nueva pandemia.
Según expertos de la Organización Mundial de la Salud, la propagación de la viruela del mono es diferente a la del Covid-19 y es más fácil de controlar.
Otras enfermedades zoonóticas que se han propagado de los animales a los humanos incluyen el VIH/SIDA, el ántrax y el ébola.
La viruela del mono se descubrió en monos en 1958 y el primer caso humano registrado fue en 1970; en los países africanos donde la enfermedad es más común. Se han encontrado pruebas del virus de la viruela del mono en muchos animales, entre ellos: ardillas, ratas, ratones y varias especies de monos.
El contagio de esta enfermedad de animales a humanos puede ser causado por una mordedura o un arañazo, siendo los roedores los portadores más probables. Otras zoonosis pueden transmitirse a través de carnes y productos animales mal preparados como el caso del ántrax.
Con esta viruela, la transmisión actual en países no endémicos está ocurriendo a través del contacto cercano entre personas. Pero si bien enfermedades como la Covid-19 y el ébola representan una amenaza mayor para la vida que la viruela, las enfermedades zoonóticas plantean desafíos particulares para las poblaciones humanas.
La mejor forma de evitar el contagio es: lavarse las manos con jabón y agua corriente, después de tocar o manipular algún animal; después de limpiar los desechos de su mascota o del ganado, o de manipular los alimentos o sus camas; después de manipular alimentos crudos para usted o su mascota. Tomar en cuenta que algunos alimentos pueden estar contaminados; finalmente evitar la deforestación y el acceso humano a los hábitats salvajes.(O)