El gobierno del presidente Lasso acertadamente realizó la reducción de tasas aeroportuarias para terminales aéreas que no están concesionadas.  

Un impulso para el Aeropuerto Cotopaxi que en la actualidad no cuenta con ninguna frecuencia aérea.  

El atraer usuarios al aeropuerto local, es un trabajo en conjunto de las autoridades, que no pueden seguir impávidas ante esta realidad, y tampoco desperdiciar este beneficio que puede catapultar a tan importante terminal aérea.  

Hemos sido testigos del infame egoísmo capitalino que inclusive luchó para llevarse frecuencias aéreas que trabajaban desde aquí como Cargolux, Taurus, entre otras, una competencia desigual  que hoy se podría revertir con este beneficio que ofrece el gobierno.   

La situación es organizarse, para no permitir que una vez más abucen de nuestra falta de unión y espíritu de lucha, ese quemeimportismo ha sido clave para dejar que nuestros vecinos interfieran con  la posibilidad de que la terminal local despegue, un espacio lleno de bondades y capacidades, como no hay otro igual a nivel de la sierra ecuatoriana, y que justamente por todos estos beneficios, buscan se  mantenga en el olvido, para no ser una competencia directa, que les quite protagonismo y dinero a quienes  históricamente quieren acapararlo todo. (O)