Este fin de semana pasado, nos sorprendimos con las desconsideradas declaraciones de la legisladora de Pachakutik por la provincia del Napo, Rosa Cerda, que en una Asamblea de su organización política sostuvo “si roban, roben bien, justifiquen bien, pero no se dejen ver las cosas compañeros”.

                  Y llamó más la atención la cínica respuesta del Pachakutik en un comunicado hecho en la noche del domingo y que circuló por las redes sociales, en el cual el movimiento del arco iris pretendió justificar esas declaraciones diciendo que hubo un error de traducción, ya que la legisladora era kichwa hablante.

                  Peor quedó el Legislador Nacional Salvador Quishpe, el evidentemente más visible rostro en el Legislativo de la Lista 18, que al ser preguntado por los periodistas encargados de temas legislativos dijo que se han descontextualizado las declaraciones de su colega y que ella está “de ojo seco” contra la corrupción, que lo que “quiso decir” fue que si roban estará pendiente, así roben los de Pachakutik.

                  Espero aún los pronunciamientos de los dos legisladores de la bancada multicolor de nuestra provincia, al menos de manera pública Peter Calo y Gissela Molina hasta el momento en el que redacto este editorial (21 de julio del 2021 a las 07h30) han hecho “mutis por el foro”, “calladitos se han quedado” como dice la gente; señores asambleístas, el silencio, la omisión, la inacción, los hace cómplices de actitudes y declaraciones como estas ¿o están de acuerdo con ellas?, ¿se debe robar, siempre que se robe bien?

                  ¿Qué significa que se robe la plata de la gente, así se robe bien? Sencillo, que las obras no llegan a la gente, que los estudios, las consultorías y los planos (aparte de la publicidad claro) es lo único que la ciudadanía ve de los proyectos de los municipios y consejos provinciales, pero nunca su ejecución, o al menos no de forma inmediata.

                  Que roben aunque justifiquen bien implica que los sistemas de alcantarillado no se ejecuten pronto, que el asfaltado de las vías rurales tampoco, que los parques lineales no se dibujen siquiera, que las ampliaciones de los sistemas de captación de agua potable menos, o que los centros de revisión vehicular prometidos solo sean canchones, por comentar algunas posibilidades que podrían suceder.

                  Lo malo de que roben bien -aunque lo justifiquen para que nunca los encuentren- es que sus impuestos -estimado lector- se usan en las casas de los políticos, en sus viajes al exterior, en sus carros nuevos (capaz que comprados con carné de discapacidad para que sean más baratos), en las universidades privadas de sus hijos y no en darle a usted las mejores condiciones de vida como deberían, la política es el gobierno responsable, orientado a generar bienestar ciudadano y a utilizar de manera correcta aún los escasos recursos que existan.

                  Espero que estas líneas remuevan la conciencia de los legisladores y más allá de pedir explicaciones a la asambleísta Cerda se le inicie un proceso de control político, que el Comité de Ética Parlamentario actúe, que la opinión pública se movilice y que nunca más escuchemos aquella frase de “si van a robar, roben bien, para que nunca los encuentren”; este bello país no se lo merece. (O)