Los efectos del conflicto entre Rusia y Ucrania están siendo sentidos en todo el mundo, esta absurda guerra geopolítica, obviamente no ha dejado en sus perversos resultados de causar estragos a economías débiles como la ecuatoriana. En términos generales todo conflicto bélico- no importa donde geográficamente se desarrolle- concierne directa o indirectamente a todos, en el mundo del nuevo milenio es mucho más notoria esta situación de interdependencia que se vive en el mundo. La guerra que se desarrolla entre Rusia y Ucrania no solo que nos compete como amantes de una paz y armonía mundial, que priorice el desarrollo de la humanidad en un ambiente de pleno y racional entendimiento, sino que en la realidad estas conflagraciones directamente nos afecta a sociedades y naciones en desarrollo.
Directamente los garfios de esta guerra están hiriendo a los ecuatorianos gravemente. En Ucrania, país invadido por el imperio ruso, se señala que viven por lo menos 700 ecuatorianos, la gran mayoría estudiantes universitarios, muchos decidieron salir de territorio ucraniano, otros pocos resolvieron quedarse pese al grave riego que eso conlleva, algunos han regresado al país, mientras los que no lo han hecho afrontan junto a sus familias una gran incertidumbre en razón de que la invasión rusa va creciendo y el ejército ruso avanza en territorio ucraniano, está ya en Kiev, donde la mayoría de jóvenes y familias ecuatorianas residen.
Este conflicto iniciado por Rusia ha traído efectos inmediatos a la economía ecuatoriana. Aparentemente la subida del precio del petróleo en los mercados internacionales que en algún momento supero la barrera de los USD 100, nos debería embriagar, ponernos felices y entusiastas, más la gran realidad es que, no solo porque este nuevo precio del crudo es circunstancial y siendo cierto que mejora las arcas fiscales, a la par –igualmente- suben los precios de los derivados, afectando la débil economía de la mayoría de ecuatorianos.
En otro ámbito el Ecuador está afectado en la exportación de flores, porque Rusia, Ucrania y los países de la Zona de Influencia de lo que fue la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), son los países a donde más llega este producto especialmente cultivado para esos países y a buen precio, al momento, los países compradores, adeudan a las empresas ecuatorianas de flores ecuatorianas entre 30 y 40 millones de dólares que las empresas rusas, ucranianas y de la zona de influencia les deben. En el caso del banano son altísimas las exportaciones hacia Rusia, Ucrania y otros países de esa área geográfica, la guerra ha hecho que inclusive países vecinos de los países en conflicto hayan reducido la importación de nuestro banano. El hecho de que a Rusia se le haya excluido del Sistema mundial SWIFT, hace que nuestros exportadores tengan más complicaciones en hacer negocios con Rusia-Croacia y la Zona de Influencia. Mientras tanto -nos contentamos- con la subida del precio del barril de petróleo, sin anotar que al mismo tiempo pagamos más por los productos derivados que importamos y que a su vez esto sube los costos de las exportaciones que realizamos desde Ecuador.
Los países que conformaban la URSS, son grandes productores de trigo y maíz, por motivo de esta infame guerra los precios de estos productos siguen subiendo en el mercado internacional, los ecuatorianos importamos trigo y maíz para muchas cosas de alimentación humana y de producción de balanceados para los animales, por tanto veremos próximamente la subida del costo de los cárnicos y sus derivados. De igual manera, veremos la subida en los precios de agroquímicos necesarios para la agricultura, me refiero al fosfato y la urea que produce Rusia.
El conflicto entre Rusia y Ucrania no es una guerra ideológica –como aparecería- para muchos, especialmente en los países de América Latina en donde subsiste la idea antigua de la denominada guerra fría. La guerra así declarada por Rusia contra Ucrania, tiene connotaciones geopolíticas claras y precisas. Rusia no quiere que Ucrania sea parte de la OTAN. Ecuador vive los impactos de esta guerra, junto a una Latinoamérica desunida e ideologizada a la antigua -en un mundo globalizado-. El Ecuador de este momento debe pronunciarse a favor de la Paz. (O)